El fugitivo
Por: Ricardo Ortega
El miedo infantil tiene ojos diminutos
Facultad de Filosofía y Letras
Facultad de Filosofía y Letras
Mi sustancia me sentencia
aún si el compuesto inoportuno lo reclama
si ni yo misma conozco en qué tormento
el cuerpo secundó al elemento
y el nombre creció como verdad
haciendo tropezar al interior en intrínseca simplicidad
Y si lanzo un llamado dentro
¿qué es esto?
nadie conoce la veracidad que lo liberta
y la verbosidad de tantos se reduce a una silueta
osado el que intente tocar, ninguno arribar
como el alba, el atardecer
como el celeste, el mar
que fluctúan en el plano y, existir
de otro lado yo
“yo” que solo llama a tantos
y esos tantos
letras, segundos y posturas compartidas
constituyen (o limitan) existencia
realidad
yo y, yo y, yo
¿cuántos se han llamado ya?
todos
entonces, la sustancia.
Por: Isabella Vega Valero
Las ausencias también pueden volverse multitud