En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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Foto de Mariana Montrazi / Pexels

¿Y si no es preocupación?

Número 9 / ABRIL - JUNIO 2023

Probablemente lo has escuchado mencionar, pero, ¿realmente sabes qué es el TOC?

Picture of Miriam de Jesús Flores Rangel

Miriam de Jesús Flores Rangel

Escuela Nacional Preparatoria Plantel 1

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) se caracteriza por tener pensamientos o ideas recurrentes que se convierten en obsesiones, estos pensamientos suelen ser involuntarios e irracionales, después aparecen las conductas repetitivas, denominadas compulsiones. Las obsesiones son inquietantes, carecen de sentido e impiden la realización de actividades importantes, mientras que las compulsiones son esas conductas que repetimos una y otra vez de una forma excesiva y nos sirven de respuesta a esas obsesiones.

Las personas que padecen TOC suelen tener obsesiones en común, las cuales pueden estar relacionadas con la contaminación, el perfeccionismo, el miedo a perder el control, preocupaciones por contraer alguna enfermedad o por ideas supersticiosas.

Las compulsiones más frecuentes son relacionadas con la limpieza, la revisión y la repetición, además suelen organizar excesivamente las cosas, preguntar repetidamente para “reasegurar”, entre otras compulsiones.

Aunque se desconoce la causa exacta del TOC hay factores que pueden influir como lesiones en la cabeza, infecciones, funcionamiento anormal en ciertas zonas del cerebro (lóbulo frontal, el tálamo, los ganglios basales y la amígdala), antecedentes familiares y antecedentes de abuso físico o sexual.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), a nivel mundial el 23 por ciento de la población padece TOC, y en México la población que lo padece se encuentra entre el dos y el tres por ciento.

El cerebro de los pacientes que sufren TOC siempre les comunica que están en peligro, es por eso que como tratamiento se ha implementado la EPR (Exposición y Prevención de la Respuesta) que busca alterar el TOC y así mismo alterar su cerebro para que le permita darse cuenta si realmente se encontraba en peligro o no.

De acuerdo a la Sociedad Americana de Psiquiatría, el TOC ocupa el 4º lugar en las enfermedades mentales más comunes y requiere de inmediato un tratamiento, aunque se suele confundir al principio con preocupación, el TOC es muy diferente y requiere ser diagnosticado por un especialista.

El TOC es considerado un trastorno de por vida, sus síntomas pueden ser leves, moderados o graves y por ello las personas suelen automedicarse con lo primero que encuentran, sin antes buscar ayuda profesional, lo que deriva en intoxicaciones

o adicciones. Por estas razones no se deben automedicar, mejor acudan con un especialista para que les brinden un tratamiento adecuado y por ende tengan una mejor calidad de vida.

Para que las personas que padecen TOC se atiendan primero deben darse cuenta que las acciones que realizan no son normales y para eso es necesario eliminar los mitos que se encuentran alrededor de este, que generalmente son los que provocan que la personas desconozcan que sufren este trastorno.

Algunos de los mitos que se encuentran alrededor del TOC son los siguientes:

“Las personas con TOC lo que tienen que hacer es relajarse 

Tratar el TOC no es tan simple, ya que incluye pensamientos y miedos incontrolables que si bien el entrenamiento en relajación sí ayuda a sobrellevar los síntomas, no logra eliminarlos.

“El estrés genera el TOC”

El estrés no lo causa, pero sí lo complica.

“Padecen TOC sólo los que se lavan obsesivamente las manos”. Todos podemos tener rasgos de personalidad obsesiva sin presentar este padecimiento.

El TOC se confunde con gran frecuencia gracias a los mitos que las personas han creado alrededor de él y los comentarios infundamentados que se le dicen a otras personas. En México de entre el 2.6 y 3 por ciento de personas que tienen este trastorno, el 70 por ciento desconoce que lo padece, lo que genera que los síntomas vayan en aumento y pasen de leves a graves y las personas continúen sin buscar apoyo profesional, por consiguiente su calidad de vida disminuye.

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