El surrealismo de la vida chilanga
Por: Erendira Odette Araiza Valdez
No todos pueden pagar una salida al caos
Escuela Nacional de Trabajo Social
Escuela Nacional de Trabajo Social
Me hice amiga de una ave,
viene por las tardes a visitarme,
no canta, ni chilla,
solo me mira,
yo me callo,
la miro con detenimiento.
Y me siento acompañada,
y entre tanto bullicio,
ella está calmada,
cuando se aleja volando,
me invade la envidia,
envidio la velocidad,
que le permite cambiar de lugar.
No la ata nada,
pero cuando viene,
cuando me visita,
parece que pertenece a este lugar.
No es mía,
y no quiero poseerla,
estamos unidas,
la una a la otra,
en ese único momento.
Por: Erendira Odette Araiza Valdez
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4 respuestas
Admiro la capacidad de la creadora que deje llevar su creatividad a flote sin jaulas que la atormenten como esa pequeña ave 🩷🥺
Increíble Arumi, felicidades!!
Que bonito poema Aru, soy tu faaaan, te amo amiga.🤍
Como amante de las aves, este poema está precioso :,)