Violencia sin prejuicios
Por: Gustavo Cervantes Flores
Lastimosa y latente realidad
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Me he aprendido su rutina de memoria;
sonrisa y rostro de novela
y un cabello que haría caer a cualquiera,
por las noches toma una ducha obligatoria
escuchando el rock que seguramente cuenta su historia
De forma matutina suele perderse
entre libros y el archivo de un viejo profesor imponente,
camina a su oficina, dan las nueve
y compra un americano caliente
en el mismo lugar de siempre
Huele a anís, vainilla y cigarros de clavo,
al ver su rostro cansado juraría que nunca le han amado,
los domingos la nostalgia la consume
se nota en las marcas que su cuerpo reúne
Por las tardes decide acompañarme
aún con mi desastre infame,
nuestras manos se entrelazan
y viéndonos a los ojos podría jurar
que todos mis miedos se desplazan
Entonces comienza nuestra rutina
se cruza nuestro labro y el sabor a cafeína
beso, luz, divinidad y ternura
sus ojos me ven, aún con dulzura
Cae la noche con su adrenalina
y tomo el metro sin su compañía
pidiéndole a Dios de una forma culmina
que el día de mañana
se repita nuestra rutina.
Por: Lesly Sarai Martínez Cárdenas
Cuando el amor persiste, aunque todo haya terminado
Una respuesta
Querido lector(a), si usted pudiera asociar una canción con éste poema la recomendación sería; Rubí de Babasónicos
Esperando que les guste éste poema, queda totalmente suyo.
El autor,