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Vanderlei Longo pexels.com

Oda a ti

Número 14 / JULIO - SEPTIEMBRE 2024

¿Cómo hallar el sentido en esta triste vida?

Picture of Jonathan Efraín Maldonado Moreno

Jonathan Efraín Maldonado Moreno

Facultad de Derecho

Ribera verde de los prados

que adornan las costas del mar,

fuerte y firme cual los hados

que me llevan a ti y a tu altar

 

¡A ti te entrego mi vida, 

en ti llora mi raudal!

He perdido a mi querida,

tú la has guiado a su final

 

No hallo más sentido 

a este luengo y triste vivir,

¡oh, gran ribera!, yo te pido:

que en tu lecho me dejes morir

 

¡Llévame junto a ella

y fúndenos en la mar!

Es la mujer más bella,

a su lado quiero estar.

 

Este poema puede parecer que se refiere y se le canta a una amada, a la dama que falleció, pero no es así. Este poema expresa que quien lo canta está herido y osa morir para finalmente encontrarse con su amada querida; no obstante, esto pasa a segundo plano, pues el primer canto es a Dios. El hombre del poema le canta a Dios. Dios es la ribera verde que adorna los prados del mar; el mar es el cielo. Dios adorna el cielo (la ribera adorna el mar).

Los hados son el destino, cuya fuerza y firmeza, tan similar a la de Dios, llevaron al hombre ante su Dios y su altar, con la única finalidad de calmar por su muerte, misma que puede parecer trágica, pero, en realidad, es un reencuentro con quien él ama.

El hombre entrega su vida a Dios (a la ribera); en la ribera llora (En Dios llora y se acongoja, en él y ante él muestra su sufrimiento) y sufre, pues ha perdido a su querida porque la ribera la ha llevado (Dios la guió con él, la ribera se llevó a su amada). Desahuciado y sin hallar sentido  por su larga y ahora triste vida, el hombre clama y pide a la ribera que lo deje morir (le pide a Dios que lo recoja). Pide ser llevado con su amada, pide ser unido en el cielo a ella (“fúndenos en la mar”). Pide ser llevado a lado de su querida a quien él ve como la mujer más bella de todas, como la mujer con la que él quiere estar.

Finalmente, el título es una oda, no a la mujer, sino a la ribera; a Dios. Es una oda a Dios. Es una oda a ti, Dios.

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