{"id":2232,"date":"2023-02-01T18:42:04","date_gmt":"2023-02-02T00:42:04","guid":{"rendered":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/?p=2232"},"modified":"2024-03-05T15:28:59","modified_gmt":"2024-03-05T21:28:59","slug":"peru-momento-de-definiciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/peru-momento-de-definiciones\/","title":{"rendered":"Per\u00fa: Momento de definiciones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de masivas movilizaciones, Per\u00fa vive el colapso del r\u00e9gimen pol\u00edtico impuesto por el autogolpe de Alberto Fujimori en 1992 y renovado en la transici\u00f3n del 2001. La descomposici\u00f3n del r\u00e9gimen se evidenci\u00f3 con m\u00e1s fuerza desde el 2016 cuando el fujimorismo perdi\u00f3 la presidencia, pero gan\u00f3 hiper mayor\u00eda en el Congreso que le permiti\u00f3 maniobrar la legalidad y virar cada vez m\u00e1s al parlamentarismo. La seguidilla de seis presidentes en seis a\u00f1os, s\u00f3lo dos elegidos en elecciones libres, es representativo de este deterioro de la democracia, el desequilibrio de poderes y el irrespeto por la voluntad popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La elecci\u00f3n del maestro rural Pedro Castillo con el voto de los sectores m\u00e1s excluidos fue una respuesta a esta crisis, pero no la resolvi\u00f3. Por el contrario, debi\u00f3 enfrentar la permanente obstrucci\u00f3n de los grupos de poder atrincherados en el Parlamento en contubernio con la Fiscal\u00eda y los grandes medios de comunicaci\u00f3n. Su objetivo siempre fue impedir que un mandato a favor del pueblo liderado por uno de ellos culminara y tuviera \u00e9xito. Tras diecis\u00e9is meses de asedio, en una acci\u00f3n desesperada, Castillo intent\u00f3 cerrar el Parlamento y convocar una Asamblea Constituyente. Apenas termin\u00f3 el discurso, la polic\u00eda lo detuvo a\u00fan siendo Presidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La r\u00e1pida destituci\u00f3n de Castillo por parte del Congreso y la inmediata juramentaci\u00f3n de la vicepresidenta Dina Boluarte como presidenta, adem\u00e1s de estar cargadas de vicios procesales, encendieron la indignaci\u00f3n ciudadana. El mismo d\u00eda 7 de diciembre de 2022, las movilizaciones exigiendo el cierre del Congreso, una nueva Constituci\u00f3n y libertad a Castillo se multiplicaron en todo el pa\u00eds. La respuesta de Boluarte ha sido represi\u00f3n y criminalizaci\u00f3n; estado de emergencia que ya deja 50 peruanos asesinados pero la protesta no decae y, especialmente en el sur del pa\u00eds, el pueblo no ha dejado de movilizarse. La disputa por definir la salida a la crisis sigue abierta y es importante analizar dos vectores decisivos en la correlaci\u00f3n de fuerzas. De un lado la derecha busca cerrar la crisis de r\u00e9gimen autoritariamente, de otro lado, la movilizaci\u00f3n popular que podr\u00eda concretar una salida democr\u00e1tica sostenida en una nueva constituci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La derecha en el gobierno y al ataque<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy queda claro que Dina Boluarte es apenas la cara legal del r\u00e9gimen c\u00edvico-militar que gobierna. Ella hace el trabajo sucio junto al premier Otarola y es quien tendr\u00e1 que responder a la justicia por cr\u00edmenes de lesa humanidad apenas termine su mandato. Ya cada vez m\u00e1s gobierna con la derecha, al punto de llevar en su gabinete a tres fujimoristas como es el caso de los ministros del Interior y de Justicia, as\u00ed como la ministra de la Mujer. Keiko perdi\u00f3 la elecci\u00f3n presidencial pero nuevamente consigui\u00f3 hacerse del poder y llevar la batuta en un bloque de gobierno claramente derechista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este bloque, es fundamental el poder que tiene el Congreso y m\u00e1s concretamente los partidos de derecha que perdieron las elecciones. El Fujimorismo, Renovaci\u00f3n Popular y Avanza Pa\u00eds han llevado la batuta en toda la crisis diluyendo al centro pol\u00edtico al punto de someter a Acci\u00f3n Popular y Alianza para el Progreso. Fueron los que inventaron el fraude electoral y los que presentaron las tres mociones de vacancia contra Castillo.Desde el Parlamento, estos partidos impulsan una peligrosa \u201creforma pol\u00edtica\u201d manipulando la legalidad y violentando la Constituci\u00f3n con el fin de perpetuarse en el poder y asegurarse no perder otra vez la presidencia. Para ello, pretenden cambiar a los jefes de los organismos electorales: Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y Jurado Nacional de Elecciones. No se esmeran en guardar las formas y no es seguro todav\u00eda que confirmen en segunda votaci\u00f3n el adelanto de elecciones para abril del 2024.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro actor fundamental en esta coalici\u00f3n son los grupos de poder econ\u00f3mico que asoman luego del susto. Si bien durante el gobierno de Castillo no tuvieron grandes p\u00e9rdidas, la relaci\u00f3n fue tensa, signada por la profunda desconfianza y un expl\u00edcito clasismo y racismo. Hoy la CONFIEP, la Sociedad Nacional de Miner\u00eda, el Gremio de Agroexportadores, entre otros, retoman el canal con el Ejecutivo y despachan directamente con Boluarte. La oligarqu\u00eda lime\u00f1a tradicional junto a los aspiracionales emergentes como Cesar Acu\u00f1a, creen tener nuevamente el control del Estado para sus negocios y no est\u00e1n dispuestos a perderlo f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante tambi\u00e9n resaltar el papel de las fuerzas armadas y policiales en esta coyuntura. Hoy vemos a generales del ej\u00e9rcito y la polic\u00eda con una vocer\u00eda pol\u00edtica inusitada, justificando la cruenta represi\u00f3n bajo el argumento de que en las protestas participan delincuentes y terroristas financiados por el narcotr\u00e1fico y la miner\u00eda ilegal. Finalmente, se cuenta a la Fiscal\u00eda y al Poder Judicial muy activos para la destituci\u00f3n de Castillo y cercanos a Boluarte al punto que el primer gabinete estuvo presidido por Pedro Angulo, cercano a la fiscal Benavides. La fiscal\u00eda ha sido r\u00e1pida para judicializar y criminalizar la protesta abriendo fiscal\u00edas especializadas en delitos de terrorismo con el claro fin de encausar a l\u00edderes y autoridades opositoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En suma, gobierna el pa\u00eds una coalici\u00f3n de derecha que se ha puesto el objetivo de retomar el poder que sintieron perder por diecis\u00e9is meses y asegurarse de no soltarlo. El r\u00e9gimen de Boluarte es una ofensiva restauradora orientada a cerrar la crisis de forma autoritaria y mafiosa, disparando contra la poblaci\u00f3n y ama\u00f1ando poderes electorales para perpetuarse y mantener sus privilegios. No es seguro todav\u00eda que se realicen elecciones el 2024 y si las hay tampoco es seguro que existan garant\u00edas de participaci\u00f3n para las fuerzas populares, de izquierda o progresistas. La arremetida dictatorial est\u00e1 en marcha y quiere definir una salida a la crisis favorable a sus intereses con la fuerza de las balas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Movilizaci\u00f3n popular y salida democr\u00e1tica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el campo popular, apenas destituido Pedro Castillo y juramentada Dina Boluarte, estall\u00f3 una movilizaci\u00f3n social masiva y contundente abarcando pr\u00e1cticamente todo el pa\u00eds, aunque el epicentro es el sur andino desde la sierra de Ayabaca en Piura hasta Juliaca en Puno, pasando por Pucalpa, Ayacucho y todo el sur, cientos de miles tomaron calles y plazas con una plataforma unificada: renuncia de Dina Boluarte, cierre del Congreso, nueva constituci\u00f3n y libertad a Castillo. El grupo que inici\u00f3 las protestas fue este n\u00facleo duro que vot\u00f3 y respald\u00f3 a Castillo, pero r\u00e1pidamente se expandi\u00f3 y lo sobrepas\u00f3. La respuesta del Ejecutivo llevando a cabo una masacre no vista en las \u00faltimas d\u00e9cadas con 58 asesinados y m\u00e1s de 700 heridos, genera solidaridades y expanden el radio de la protesta. A un mes de instalado el nuevo r\u00e9gimen, salvo la tregua navide\u00f1a las protestas no se han detenido un solo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale se\u00f1alar que desde el 2001 en adelante, las protestas en Per\u00fa giraban en torno a demandas vinculadas al modelo econ\u00f3mico extractivo, gremiales o de infraestructura. Se trataba de protestas caracterizadas por la dispersi\u00f3n de agendas y desconexi\u00f3n territorial. Por ejemplo, las protestas contra la expansi\u00f3n minera en T\u00eda Mar\u00eda Arequipa no generaban una ola de movilizaci\u00f3n en otras zonas como Conga en Cajamarca y eran resueltas tras una negociaci\u00f3n con el Ministerio correspondiente. Estas luchas tampoco se encontraban conectadas a una plataforma pol\u00edtica antineoliberal pues, aunque cuestionaban ejes claves del modelo, no se enunciaban en dicho sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, estos conflictos sociales encontraban un cauce pol\u00edtico en los procesos electorales. Sostenidamente estos sectores votaron a opciones de cambio que una vez en el gobierno traicionaron sus promesas. La pandemia reforz\u00f3 estas expectativas y en 2021 el Per\u00fa excluido, informal y precarizado de maestros, mototaxistas, cocaleros, mineros informales vot\u00f3 por uno de los suyos. Los abiertos ataques de la derecha al gobierno de Castillo, cargados de clasismo y racismo, contribuyeron a la politizaci\u00f3n de estos sectores afirmando un nosotros colectivo antag\u00f3nico a la clase pol\u00edtica lime\u00f1a y tradicional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n la acci\u00f3n del gobierno abon\u00f3 a la mayor conciencia pol\u00edtica de los sectores excluidos especialmente en el Per\u00fa rural, potenciando el componente deliberativo de la democracia. &nbsp;Tanto en Palacio de gobierno como en los gabinetes descentralizados, Pedro Castillo y sus ministros se reun\u00edan con maestros, pueblos ind\u00edgenas, sindicatos, mineros informales, cocaleros y toda la diversidad de ese Per\u00fa precarizado, informal y excluido. Rend\u00edan cuentas y tomaban nota, promet\u00edan mucho pero tambi\u00e9n sellaban compromisos. Ser\u00eda sencillo catalogar esto como populismo, pero no alcanza. Esta din\u00e1mica pol\u00edtica redistribu\u00eda el poder, lo sacaba de los espacios vetados al pueblo y a la vez met\u00eda al pueblo en esos lugares vetados. Esta redistribuci\u00f3n incluy\u00f3 la disputa por el aparato p\u00fablico; profesionales chotanos, chiclayanos o cusque\u00f1os entraron al Estado desplazando a las clases medias lime\u00f1as.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta politizaci\u00f3n del Per\u00fa rural y excluido es algo in\u00e9dito y est\u00e1 cambiando decisivamente la din\u00e1mica pol\u00edtica nacional, abriendo un momento de deliberaci\u00f3n colectiva en torno a los principales problemas pol\u00edticos. Hoy en las plazas de distritos y comunidades la gente se re\u00fane en Asamblea, discute sobre las acciones a tomar en la protesta y tambi\u00e9n sobre temas de exclusi\u00f3n hist\u00f3rica \u201cNo es el 7 de diciembre, son 200 a\u00f1os\u201d se escucha repetir en Andahuaylas o Juliaca y se abordan salidas de fondo. Una nueva Constituci\u00f3n escrita por una Asamblea Constituyente con representantes leg\u00edtimos del pueblo organizado es la salida que se abre paso desde los Andes y la Amazon\u00eda. Esta potencia que despliega el estallido irradia tambi\u00e9n las ciudades, llega por solidaridad, por paisanos asentados en Lima o el norte y puede ser finalmente lo que defina el escenario e incline la balanza a favor de un proceso constituyente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El campo popular se moviliza, no retrocede ante la brutal represi\u00f3n, genera adhesiones y solidaridades, pero todo esto es a\u00fan insuficiente para dirimir una salida democr\u00e1tica y constituyente a la crisis. La falta de liderazgos legitimados de alcance nacional se mantiene, y la desconexi\u00f3n entre plataforma pol\u00edtico social e instrumento pol\u00edtico electoral tambi\u00e9n. La protesta se ha extendido y llegado a Lima en especial a las Universidades que han abierto sus puertas a las delegaciones de provincias que llegan a la capital. Justamente el s\u00e1bado 21 de enero tanquetas de la polic\u00eda ingresaron al campus de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima a expulsar a estudiantes y campesinos en una acci\u00f3n que record\u00f3 los peores a\u00f1os del Fujimorsimso. Dina Boluarte ha dicho que no renunciar\u00e1 y el pueblo que no dejar\u00e1 de protestar. La disputa sigue abierta, por ahora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Anah\u00ed Durand Guevara <br \/>En medio de masivas movilizaciones, Per\u00fa vive el colapso del r\u00e9gimen pol\u00edtico impuesto por el autogolpe de Alberto Fujimori en 1992<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[1,85],"tags":[],"class_list":["post-2232","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica-y-sentido-comun","category-divulgacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2232"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5353,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232\/revisions\/5353"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}