{"id":1768,"date":"2022-09-23T13:56:50","date_gmt":"2022-09-23T18:56:50","guid":{"rendered":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/?p=1768"},"modified":"2024-03-05T14:51:54","modified_gmt":"2024-03-05T20:51:54","slug":"la-mejor-forma-de-respetar-a-una-mujer-es-ignorarla-libano-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/la-mejor-forma-de-respetar-a-una-mujer-es-ignorarla-libano-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"La mejor forma de respetar a una mujer es ignorarla. L\u00edbano siglo XXI"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSe trata de una sociedad donde la mayor de las cortes\u00edas con respecto a las mujeres consist\u00eda en ignoralas\u201d (Maalouf, 2002, p. 168), escribe el c\u00e9lebre escritor franco-liban\u00e9s Amin Maalouf en La Roca de Tanios, una novela ambientada en el L\u00edbano del siglo XIX que le vali\u00f3 al escritor el premio Goncourt en 1993. Esa ignorancia es sin\u00f3nimo de respeto en tanto que la relaci\u00f3n entre las mujeres y los hombres s\u00f3lo puede darse cuando \u00e9stas son de alguna forma suyas. Madres, hermanas, mujeres o hijas, los roles naturales para las mujeres en el ciclo de la vida son los que permiten una interacci\u00f3n con ellas, por m\u00ednima que esta sea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este verano he pasado diez d\u00edas y once noches en L\u00edbano. He recorrido una buena parte de un pa\u00eds que no es m\u00e1s grande que el Estado de Quer\u00e9taro y he podido sentir de diversas formas como esa noci\u00f3n de respeto segu\u00eda viva en la sociedad libanesa de la segunda d\u00e9cada del siglo XXI. De hecho, no ha sido s\u00f3lo una percepci\u00f3n personal al caminar por horas en Beirut de los barrios acomodadas a la hoy fantasmag\u00f3rica zona exclusiva del <em>Souk <\/em>construido por el expresidente asesinado Rafic Hariri para impulsar el L\u00edbano post guerra civil,<em> <\/em>hasta el tristemente afamado campo de refugiados palestinos de Shatila; subir y bajar de los mini buses destartalados para llegar a los diferentes ciudades costeras con bellas fortalezas<em> cruzadas <\/em>como Sid\u00f3n, resistentes por meses a la imparable bravura de Alejandro Magno como Tiro o para alcanzar las extraordinarias ruinas romanas de Baalbek y Anjar, sino que he escuchado en primera persona la frase de Maalouf&nbsp; de boca de una mujer nacida en la d\u00e9cada en la que vivir en L\u00edbano era un sue\u00f1o de jazm\u00edn, casas familiares de puertas abiertas y cosmopolitismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer de clase media, con estudios superiores y cristiana que llegaba a esa conclusi\u00f3n tras transmitirme su preocupaci\u00f3n sobre c\u00f3mo me hab\u00eda sentido al viajar de la forma descrita por su pa\u00eds y yo responderle que, al caminar incluso en un campo de refugiados, me hab\u00eda sentido \u201cbien, tranquila, realmente nadie parece reparar en ti\u201d. Ante esa respuesta, la mujer manifest\u00f3 sentirse aliviada y respondi\u00f3: \u201cme alegro, est\u00e1bamos preocupados por esa forma de viajar al ser mujer y rubia, pero yo creo que el ser tan religiosos y no querer que nadie mire o diga nada a sus madres, hermanas, mujeres e hijas hace que ellos respondan de la misma manera\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El L\u00edbano de agosto de 2022 es un pa\u00eds que arrastra el lastre de 15 a\u00f1os de guerra civil, invasiones, magnicidios, continuas llegadas de refugiados, una enorme explosi\u00f3n en lo que denominar\u00edamos una infraestructura cr\u00edtica<em> <\/em>(la acaecida en el puerto de Beirut el 4 de agosto de 2020) y, por \u00faltimo, una crisis econ\u00f3mica inusitada desde hace tres a\u00f1os por la que el suministro de agua, luz y servicio de recogida de basuras empieza a ser un <em>rara avis<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Literalmente L\u00edbano est\u00e1 a oscuras, no hay alumbrado en las carreteras y tampoco funcionan los sem\u00e1foros. Los edificios p\u00fablicos tienen servicio el\u00e9ctrico horas contadas y la conexi\u00f3n a internet empieza a ser un art\u00edculo de \u201cun mundo paralelo\u201d, como nos espet\u00f3 de forma sarc\u00e1stica el due\u00f1o de un restaurante de clase media ante nuestra amable solicitud de mencionado servicio. <em>My friend, nous sommes ou Liban<\/em>, nos record\u00f3 con media sonrisa se\u00f1alando los ventiladores que sustitu\u00edan a los aires acondicionados colgados en las paredes a modo de cuadro como recordatorios de ese mundo al que L\u00edbano ya no pertenec\u00eda.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa oscuridad, para la cual podr\u00edamos decir que hay una soluci\u00f3n tecno pol\u00edtica, tambi\u00e9n est\u00e1 en las calles presente de otra manera. Es una oscuridad en forma de velos y vestimenta holgada de una gran parte de las mujeres, j\u00f3venes y ni\u00f1as. Desde las antiguamente calles de clase media y comerciales de la capital como Hamra, hasta las ciudades de mayor\u00eda musulmana sunita como Tr\u00edpoli, las zonas de mayor\u00eda musulmana chiita como Sid\u00f3n o Baalbek e incluso en los espacios de mayor\u00eda cristiana maronita como la m\u00edtica Byblos, las mujeres que van tapadas como m\u00ednimo con un velo, hasta completamente cubiertas de riguroso negro son significativamente la mayor\u00eda. Incluso ni\u00f1as de escasos seis o siete a\u00f1os llegan a ir cubiertas completamente y con velo negro, aunque en \u00e9ste se aprecie un lazo de brillantes en un costado, en el mismo lugar que se les suele poner a las ni\u00f1as de esa edad en el cabello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Sid\u00f3n y Tiro, zonas de mayor\u00eda chi\u00edta, las playas son un lugar extra\u00f1o en la que hombres de todas las edades en su fresco ba\u00f1ador disfrutan de apaciguar el serio calor del agosto liban\u00e9s al lado de mujeres de todas las edades completamente tapadas. Las que m\u00e1s suerte tienen visten la prenda denominada <em>burkini<\/em>, la cual cubre todo el cuerpo incluida la cabeza con un tejido de ba\u00f1ador, pero la realidad es que la gran mayor\u00eda se ba\u00f1a con la ropa que usa a diario y se regresa a su casa chorreando si el \u00faltimo chapuz\u00f3n se lo dio llegando al final de la jornada, lo cual es habitual entre las m\u00e1s j\u00f3venes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00edbano es un pa\u00eds conocido por su naturaleza pluriconfesional, la cual da sentido y forma a su sistema pol\u00edtico de cuotas, esto es, de reparto de puestos de poder entre las diferentes confesiones presentes en el pa\u00eds en base a su supuesta representaci\u00f3n proporcional. Esa representaci\u00f3n hace que el presidente del pa\u00eds siempre tenga que ser un cristiano maronita, el primer ministro un musulm\u00e1n sunnita y el portavoz del gobierno un musulm\u00e1n chi\u00edta, teniendo a su vez cada confesi\u00f3n un n\u00famero de diputados asignados. El pueblo liban\u00e9s puede votar a quien quiera, pero siempre habr\u00e1 una mitad del parlamento cristiana y la otra musulmana y, al interior de esas mitades, el mismo n\u00famero de representantes para las divisiones intraconfesionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, a simple vista el L\u00edbano del siglo XXI no s\u00f3lo es mayoritariamente musulm\u00e1n, sino que lo es de forma m\u00e1s conservadora, no por nada el pa\u00eds evita realizar un censo que probablemente alterar\u00eda el actual reparto y contin\u00faa funcionando con el \u00faltimo realizado por el gobierno franc\u00e9s en 1932. La fr\u00e1gil situaci\u00f3n de ese peque\u00f1o pa\u00eds, frontera con Siria e Israel, a 260 kil\u00f3metros de la UE presente en la isla de Chipre, siempre ha sido clave para la estabilidad mundial y particularmente europea. La imagen del L\u00edbano para sus habitantes y al exterior sigue siendo la de un pa\u00eds cosmopolita, tolerante, que ha sabido recuperarse de continuos y devastadores episodios, pero sobre la que pesa en la actualidad un gran n\u00famero de oscuras sombras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 31 de octubre finaliza el mandato del presidente del gobierno, Michel Aoun y a menos de dos meses no parece que nadie en el pa\u00eds tenga una propuesta que supere el actual sistema comunitarita de reparto del poder que para muchos es una de las grandes causas de la crisis actual. Un taxista, al paso por la carretera por la que a\u00fan puedes ver como la explosi\u00f3n de hace dos a\u00f1os en el puerto sigue echando humo, nos dec\u00eda que la soluci\u00f3n a la guerra civil hab\u00eda sido poner a los responsables de \u00e9sta en el poder. Un acad\u00e9mico armenio, es decir, de la comunidad que en el L\u00edbano se asocia con la neutralidad, nos comentaba que la soluci\u00f3n hab\u00eda sido trasladar el conflicto de lo interconfesional a lo intraconfesional, por lo que la l\u00f3gica de la pol\u00edtica libanesa segu\u00eda siendo el conflicto por la lucha por el poder para beneficiar a uno mismo y a su comunidad y no un proyecto de pa\u00eds que afronte los urgentes y vitales retos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tracy Chamoun, ex embajadora del pa\u00eds en Jordania y nieta del que fuera presidente del pa\u00eds en la d\u00e9cada de los 50 Camille Chamoun, asesinado junto a su mujer e hijos en 1990, se presenta a las elecciones. Su propuesta pol\u00edtica en t\u00e9rminos de la mujer se encuadrar\u00eda en lo que denominar\u00edamos feminismo liberal, es decir, abrir las puertas a las mujeres para que alcancen los puestos de la toma de decisiones. La mujer que se qued\u00f3 tranquila al comprobar que el respeto decimon\u00f3nico hacia las mujeres segu\u00eda vigente en el pa\u00eds de la crisis, tambi\u00e9n se hab\u00eda presentado a las \u00faltimas elecciones parlamentarias y pensaba volver a hacerlo en las siguientes con el objetivo de <em>servir de referente a las nuevas generaciones<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto Tracy Chamoun como la candidata al parlamento, son mujeres de sesenta a\u00f1os, cristianas, una maronita y la otra armenia, con un pensamiento e identidad que no deja de ser confesional, pero que pareciera que son conscientes de que es el momento de tornar de un comunitarismo confesional hacia un comunitarismo nacional que permita, entre otras cosas, que m\u00e1s mujeres tomen decisiones sobre el destino del pa\u00eds en el que se encuentra el suyo propio. Cuando en el L\u00edbano el respeto a las mujeres no sea sin\u00f3nimo de ignorancia probablemente el pa\u00eds vuelva a ser esa sociedad en el que en todas partes era tu casa, como describe la escritora Lamia Moubayed en su novela <em>Le\u00efla <\/em>al L\u00edbano de antes de la guerra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el L\u00edbano actualmente est\u00e1 prohibida la homosexualidad, no existe el divorcio puesto que ni siquiera existe el matrimonio civil y el aborto s\u00f3lo es legal si la vida de la mujer est\u00e1 en riesgo. Es decir, es un pa\u00eds que ha vivido un sue\u00f1o de modernidad en las d\u00e9cadas de los cincuenta y sesenta apoyado en su rol como banco central del mundo \u00e1rabe conectado con occidente, pero que en materia de derechos e igualdad de la mujer y personas LGTB+ siempre ha estado cuasi paralizado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00edbano es un pa\u00eds receptor de refugiados desde las d\u00e9cadas del veinte con la desintegraci\u00f3n del Imperio Otomano, clave en la recepci\u00f3n de refugiados palestinos desde 1948, fecha de fundaci\u00f3n del Estado de Israel y del campo de refugiados de Shatila, y desde 2011 ha visto como esos hist\u00f3ricos campos en los que nacen nuevas generaciones que no han conocido Palestina pero que tampoco son libaneses, se siguen sobrepoblando con la llegada de refugiados sirios. L\u00edbano es el vecino de Israel, que siempre ha servido como <em>tap\u00f3n <\/em>en t\u00e9rminos de la tradicional geopol\u00edtica inglesa entre el mundo \u00e1rabe y su conflicto directo con occidente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00edbano posee una de las tres ciudades m\u00e1s antiguas de la humanidad, Byblos, ha visto pasar a fenicios, griegos, romanos, bizantinos, francos y cruzados. Una gran parte de su territorio est\u00e1 en la Biblia y, ya lo he dicho, pero lo reitero, posee una de las ruinas romanas m\u00e1s espectaculares del mundo en un pueblo habitado por ochenta y dos mil habitantes, Baalbek, as\u00ed como un sobrecogedor hip\u00f3dromo romano en la invencible Tiro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ojal\u00e1 el L\u00edbano, patrimonio viviente de la humanidad, encuentre la forma en la que vuelva a tener luz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Diana Plaza <br \/>Se trata de una sociedad donde la mayor de las cortes\u00edas con respecto a las mujeres consist\u00eda en ignoralas<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1789,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[1,85],"tags":[],"class_list":["post-1768","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica-y-sentido-comun","category-divulgacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1768"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1768\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5334,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1768\/revisions\/5334"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}