{"id":1137,"date":"2022-03-15T12:33:42","date_gmt":"2022-03-15T18:33:42","guid":{"rendered":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/?p=1137"},"modified":"2024-03-05T14:19:57","modified_gmt":"2024-03-05T20:19:57","slug":"la-libertad-es-una-lucha-constante-angela-davis-y-el-dia-internacional-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/la-libertad-es-una-lucha-constante-angela-davis-y-el-dia-internacional-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"\u201cLa libertad es una lucha constante\u201d: Angela Davis y el D\u00eda Internacional de las Mujeres"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si algo define la trayectoria intelectual, pol\u00edtica y activista-militante de Angela Davis es la radicalidad en su sentido marxista y cr\u00edtico. Angela se sit\u00faa del lado correcto de la historia, siguiendo a Walter Benjamin, el de las y los oprimidos, de quienes m\u00e1s sufren el cruce de opresiones en tanto su condici\u00f3n de raza, clase y g\u00e9nero. Davis, en su papel de intelectual y activista comprometida, encarna y, al mismo tiempo, representa la dial\u00e9ctica entre teor\u00eda y praxis. Pero una revolucionaria no nace, se hace, se construye a partir de su propia realidad material.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacida en Birmingham, Alabama, Estados Unidos, en 1944, en el seno de una familia afroamericana de clase media, Davis conoci\u00f3 a temprana edad el racismo. Se form\u00f3 en la escuela secundaria Elisabeth Irwin High School, en Nueva York, \u201c&#8230;una peque\u00f1a escuela roja por sus tendencias izquierdistas y radicales\u201d (1). M\u00e1s tarde, ingres\u00f3 en la universidad de Brandeis en Massachusetts y viaj\u00f3 a la Sorbona en Par\u00eds donde se aproxim\u00f3 a las luchas anticoloniales de las y los argelinos. Fue alumna de Herbert Marcuse y en Alemania, de Theodor Adorno y J\u00fcrgen Habermas; as\u00ed, se form\u00f3 en el marxismo y la teor\u00eda cr\u00edtica de la Escuela de Frankfurt. A su regreso a Estados Unidos, Angela Davis comenz\u00f3 su militancia en el Partido Comunista y en el de las Panteras Negras, del que sale m\u00e1s tarde aunque sin perder lazos con la lucha que esta \u00faltima organizaci\u00f3n encabez\u00f3 durante los a\u00f1os 70 &#8216;s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodo su activismo, producci\u00f3n intelectual, investigaci\u00f3n hist\u00f3rica y sociol\u00f3gica proclaman que la abolici\u00f3n de la esclavitud y de sus herencias sigue siendo incompleta y permanece inacabada\u201d (2). En ese sentido, su activismo se proclama en contra del racismo, el colonialismo, imperialismo, la transfobia, homofobia, apartheid y la ocupaci\u00f3n de Palestina y el sistema que les da soporte: el capitalismo. Sus posiciones pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas radicales en defensa de los \u201ccondenados de la tierra&#8221;, parafraseando a Franz Fanon, la pusieron en la mira de Edgar J. Hoover que en los a\u00f1os 70 &#8216;s la sit\u00fao la lista de los 10 terroristas m\u00e1s peligrosos y buscados por el FBI. De igual forma, ya siendo profesora en la Universidad de California, sufri\u00f3 el asedio del Estado por su militancia en el Partido Comunista, partido del que incluso lleg\u00f3 a ser candidata. En ese tiempo Ronald Reagan gobernaba el estado de California y Richard Nixon era presidente de los Estados Unidos. Presa pol\u00edtica, implicada falsamente en un caso de asesinato, Angela Davis llev\u00f3 a cabo su propia defensa y en todo el mundo se organizaron acciones demandando su libertad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 es importante recordar el legado y la trayectoria de Angela Davis, mujer afroamericana, comunista y feminista, en el D\u00eda Internacional de las Mujeres? En primer t\u00e9rmino, porque es pionera de lo que se conoce como <em>Black Feminist <\/em>(feminismo negro que pone en el centro el legado de la esclavitud para comprender las m\u00faltiples opresiones de las mujeres afroamericanas y que sus luchas y demandas no s\u00f3lo se centran o resuelven con garantizar los derechos pol\u00edticos). Asimismo, considero que la obra de Davis nos recuerda que la lucha de las mujeres por la emancipaci\u00f3n atraviesa otras luchas. Cuando habla de interseccionalidad lo hace no como una suma de identidades, sino para se\u00f1alar que hay m\u00faltiples opresiones que atraviesan a las mujeres y que por tanto, las luchas deben ser interseccionales. El feminismo tiene que ser anticapitalista, ante todo, sin dejar de lado otras formas de opresi\u00f3n que se encarnan, entrecruzan, sostienen y legitiman en ese sistema de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n que lo abarca todo: el capitalismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conmemoraci\u00f3n del D\u00eda Internacional de las Mujeres surge de la lucha de las mujeres por mejores condiciones laborales, por lo que tiene un componente de clase muy importante, que por momentos parece que se diluye subsumido por el sistema ideol\u00f3gico capitalista y de consumo, as\u00ed como por la preeminencia de un feminismo hegem\u00f3nico blanco, liberal y burgu\u00e9s. De tal forma, vale la pena recordar un art\u00edculo que Angela Davis escribi\u00f3 en 1977 mientras estaba en la c\u00e1rcel. En <em>Women and Capitalism: Dialectics of Oppression and Liberation <\/em>se\u00f1ala de forma contundente que el movimiento de liberaci\u00f3n de la mujer debe asumir su merecido lugar entre los actuales sepultureros del capitalismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que, para Davis, el feminismo de la segunda ola, que centraba la liberaci\u00f3n de las mujeres en la opresi\u00f3n sexual, restaba importancia a la complejidad hist\u00f3rica del tr\u00e1nsito de un modo de producci\u00f3n pre-capitalista, en el que la producci\u00f3n y el trabajo se centra en la manufactura de valores de uso, a un modo de producci\u00f3n de intercambio de mercanc\u00edas, el capitalismo. En este nuevo modo de producci\u00f3n, en el que los medios de producci\u00f3n pertenecen a unos cuantos productores, las y los trabajadores tienen que vender su fuerza de trabajo y, en ese sentido, explica Angela, hombres y mujeres alcanzan una igualdad en tanto que, para la mercanc\u00eda, elemento central en el capitalismo, las mujeres son indistinguibles de los hombres. Es decir que, para la valorizaci\u00f3n del valor o creaci\u00f3n de plusvalor, el sexo no tiene la menor importancia. En consecuencia, la opresi\u00f3n de las mujeres va a ser resultado de las fuerzas sociales en cuya ausencia, el modo de producci\u00f3n capitalista no puede ser sostenido. Esta innovaci\u00f3n de la producci\u00f3n capitalista recae en la proyecci\u00f3n de la opresi\u00f3n femenina hacia un continuo hist\u00f3rico (3).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta innovaci\u00f3n trae consigo su propia fuerza liberadora y cuando esto ocurre, la liberaci\u00f3n de las mujeres, as\u00ed como la emancipaci\u00f3n de los productores se vuelve una posibilidad hist\u00f3rica real. Asimismo, esta autora reflexiona sobre el papel de las mujeres en una nueva din\u00e1mica y construcci\u00f3n de la familia de acuerdo con el nuevo orden social burgu\u00e9s, en el que el trabajo de las mujeres en el hogar toma un car\u00e1cter completamente nuevo. A\u00fan cuando se les permita trabajar fuera de casa, los trabajos que realizan son marginales y por ello, las mujeres son socialmente aprisionadas dentro de roles naturales que no necesariamente son naturales. En ese sentido, se construye una ideolog\u00eda de la feminidad que con frecuencia quiere ser erradicada con su negaci\u00f3n abstracta. Y se\u00f1ala adem\u00e1s, que la formulaci\u00f3n dr\u00e1stica de ataque a la supremac\u00eda masculina, termina siendo una posici\u00f3n de la duplicaci\u00f3n consciente o inconsciente de relaciones reificadas (4) que exigen la opresi\u00f3n de las mujeres; y estas posiciones, restablecen las mismas relaciones que han engendrado la situaci\u00f3n en las que las mujeres son definidas como seres emocionales, y esta <em>emocionalidad<\/em> las excluye de la racionalidad (5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, se\u00f1ala Davis, las mujeres viven una vida de confinamiento en un nuevo modelo de familia jerarquizado. La sociedad asigna a las mujeres la misi\u00f3n de crear seres humanos que se sienten como en casa en un mundo reificado. De esta forma la estructura de opresi\u00f3n sexual, como forma primaria de opresi\u00f3n de las mujeres, implica ignorar su car\u00e1cter cambiante que ha transitado en la historia. Las estructuras de opresi\u00f3n femenina est\u00e1n inextricablemente atadas al capitalismo y, por tanto, la emancipaci\u00f3n tendr\u00eda que ser simult\u00e1neamente la b\u00fasqueda de la liberaci\u00f3n negra y de los pueblos oprimidos. Enfatiza que la lucha por la igualdad incluso tiene que trascender a la b\u00fasqueda de igualdad desde las estructuras institucionales y que la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres no debe centrarse s\u00f3lo en los aspectos econ\u00f3micos, sino tambi\u00e9n espirituales y retoma los aportes marxistas a prop\u00f3sito de una categor\u00eda clave que recoge de los <em>Manuscritos Econ\u00f3mico Filos\u00f3ficos de 1844 <\/em>o <em>Manuscritos de Par\u00eds<\/em>:<em> <\/em>la enajenaci\u00f3n (6).<sup> <\/sup>Pues la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n no traer\u00e1 por s\u00ed sola la emancipaci\u00f3n, es necesaria la des-enajenaci\u00f3n entre el sujeto-objeto (naturaleza), de s\u00ed mismo, y de los dem\u00e1s; sobre todo porque las mujeres son pensadas y <em>esencializadas<\/em> como naturaleza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuperar el pensamiento y activismo, de Angela Davis nos permite dotar de contenido las luchas de las mujeres por la emancipaci\u00f3n. Nos permite profundizar en su esencia con el fin de despojarlo de las formas ideol\u00f3gicas que lo recubren en el marco de lo que Nancy Fraser ha denominado el \u201cneoliberalismo progresista&#8221;. Para Angela, el feminismo tendr\u00eda que ser una metodolog\u00eda en el activismo y en la academia (7), por tanto, habr\u00eda que despojarlo de reduccionismos y esencialismos. Habr\u00e1 cr\u00edticos y cr\u00edticas, que se\u00f1alen que su planteamiento ha perdido actualidad y vigencia, pues lo realiz\u00f3 durante la segunda ola del feminismo, pero yo dir\u00eda que al contrario, es m\u00e1s vigente que nunca en tanto que el capitalismo como sistema de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n no ha sido superado. Porque como plantea Ariel Petruccelli \u201c&#8230;por dif\u00edcil que sea de alcanzar en la pr\u00e1ctica, no es te\u00f3ricamente imposible un capitalismo sin desigualdad de g\u00e9nero o \u00e9tnica. Pero un capitalismo sin clases es no s\u00f3lo emp\u00edrica, sino l\u00f3gicamente imposible.\u201d (8)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale recordar el origen revolucionario y de clase del 8 de marzo, en el que las mujeres luchaban por mejores condiciones laborales, pero sin perder de vista, desde un enfoque interseccional en el sentido que Angela Davis plantea, las luchas contra la opresi\u00f3n colonial, nacional, \u00e9tnica, etc., sin olvidar a las mujeres sobre las que permanece el peso de los trabajos del hogar y de cuidados, ni a las mujeres migrantes e ind\u00edgenas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">NOTAS&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Mendieta, E. (2016). \u201cDe la prisi\u00f3n de la esclavitud a la esclavitud de la prisi\u00f3n. El abolicionismo de Angela Y. Davis. Introducci\u00f3n\u201d en <em>Democracia de la abolici\u00f3n. Prisiones, racismo y violencia<\/em>. Editorial Trotta. p. 10.<\/li><li>\u00cddem.&nbsp;<\/li><li>Davis, A. Y. (1977) \u201cWomen and Capitalism: Dialectics of Oppression and Liberation\u201d en James, J. y Sharpley-Whiting, T. D. (2000) <em>The Black Feminist Reader<\/em>. Blackwell Publisher. pp. 146-182.<\/li><li>Davis retoma la expresion \u2018reificaded\u2019 (reificar), que he le\u00eddo sobre todo en G. Luck\u00e1cs en <em>Historia y consciencia de clase<\/em> y que literalmente significa \u2018cosificar\u2019.&nbsp;<\/li><li>Op. Cit. Davis.<\/li><li>\u00cddem.<\/li><li>Ver: Davis, A. <em>La libertad es una batalla constante. Ferguson, Palestina y los cimientos de un movimiento<\/em>. Capit\u00e1n Swing, Libro, S. L.&nbsp;<\/li><li>Petruccelli, A. 19\/08\/2020. \u201cAlgunas reflexiones sobre el marxismo de nuestro tiempo\u201d en <em>Rebeli\u00f3n.org <\/em>En l\u00ednea. Disponible en: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/algunas-reflexiones-sobre-el-marxismo-de-nuestro-tiempo\/\">https:\/\/rebelion.org\/algunas-reflexiones-sobre-el-marxismo-de-nuestro-tiempo\/<\/a>&nbsp;<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ruth A. D\u00e1vila Figueroa <br \/>Si algo define la trayectoria intelectual, pol\u00edtica y activista-militante de Angela Davis es la radicalidad en su sentido marxista y cr\u00edtico<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1139,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[1,85],"tags":[],"class_list":["post-1137","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica-y-sentido-comun","category-divulgacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1137"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5320,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137\/revisions\/5320"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}