{"id":1009,"date":"2022-01-10T13:46:57","date_gmt":"2022-01-10T19:46:57","guid":{"rendered":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/?p=1009"},"modified":"2024-03-05T13:50:29","modified_gmt":"2024-03-05T19:50:29","slug":"assange-o-liquidar-al-mensajero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/assange-o-liquidar-al-mensajero\/","title":{"rendered":"Assange, o liquidar al mensajero"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La libertad de expresi\u00f3n est\u00e1 en peligro. En el Estado fallido estadounidense, mientras la administraci\u00f3n de Joe Biden juega a la espiral del disimulo en forma de cumbre de la democracia para la regi\u00f3n, se cuenta una vez m\u00e1s con el Caballo de Troya de la justicia brit\u00e1nica y de su Estado, hist\u00f3ricamente alineado hacia los intereses norteamericanos para ejemplificar as\u00ed un &#8220;aviso a navegantes&#8221;. Bien es sabido que la informaci\u00f3n es poder y que la captura del c\u00f3digo es central en el nuevo r\u00e9gimen de mediaci\u00f3n social, pero s\u00f3lo desde que Wikileaks revel\u00f3 con documentaci\u00f3n oficial las formas de operaci\u00f3n y control de la CIA, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n ha empezado a ser consciente de la era del \u201cGran Hermano\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las conclusiones m\u00e1s evidentes de los estudios sobre las formas de hegemon\u00eda en la comunicaci\u00f3n mundial es, precisamente, la imperiosa necesidad de un sistema de comando, encargado de imponer y propiciar la devastadora l\u00f3gica de dominio o seguridad total, colonizando as\u00ed la esfera p\u00fablica y extendiendo la pol\u00edtica de informaci\u00f3n de las \u201cbellas mentiras\u201d como relato \u00fanico y verdadero de los acontecimientos hist\u00f3ricos. Y ello, incluso, a condici\u00f3n de planificar y producir masivamente programas de terror medi\u00e1tico y militar para cubrir los objetivos imperiales, anulando todo resquicio de cr\u00edtica y pluralismo informativo en la comprensi\u00f3n de los problemas fundamentales de nuestra sociedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto hay que situar la persecuci\u00f3n de Julian Assange. Parafraseando a Slavoj \u017di\u017eek, Assange representa una nueva pr\u00e1ctica de comunismo que democratiza la informaci\u00f3n.&nbsp; Lo p\u00fablico s\u00f3lo se salvar\u00e1 mediante la \u00e9pica lucha de h\u00e9roes de la civilizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Assange, Manning, Snowden son, como sentencia \u017di\u017eek: \u201c&#8230;casos ejemplares de la nueva \u00e9tica que corresponde a nuestra \u00e9poca digital\u201d. Como esp\u00eda del pueblo, la autonegaci\u00f3n de Assange escenifica la \u00e9pica del h\u00e9roe que socava la l\u00f3gica del secreto para afirmar lo p\u00fablico por razones geopol\u00edticas y de derechos. Sobre todo, hablamos del derecho a tener derechos frente al discurso c\u00ednico de la Casa Blanca que Wikileaks revel\u00f3 deconstruyendo, punto a punto, documento a documento, la verg\u00fcenza de un orden social arbitrario. Quienes hemos participado en la campa\u00f1a internacional por la libertad del fundador de Wikileaks sabemos, en este sentido, que en esta lucha nos jugamos el futuro de la democracia y de los derechos humanos. En la era de la videovigilancia global, la defensa de Assange es la protecci\u00f3n de todos contra la NSA y la clase estabilizadora del aparato pol\u00edtico de terror que trabaja al servicio del Wall Street.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si es que, de acuerdo con Mike Davis, la globalizaci\u00f3n acelera la dispersi\u00f3n <em>high-tech<\/em> de grandes instituciones de la sociedad industrial como la banca, dando lugar a procesos de <em>desanclaje <\/em>e incertidumbre, en esta din\u00e1mica, no es posible el control social sin recurrir al discurso del miedo. El temor siempre ha sido un eficaz recurso de propaganda y hoy de nuevo la principal funci\u00f3n de dominaci\u00f3n ideol\u00f3gica. As\u00ed, por ejemplo, como recuerda Eagleton, los soviets y el enemigo rojo han desaparecido, pero quedan para simular esta funci\u00f3n los musulmanes, con los que Occidente conjura sus contradicciones en forma de &#8220;Acta Patri\u00f3tica&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La percepci\u00f3n aguda de inseguridad en nuestro tiempo es, en este sentido, la condici\u00f3n de la eficacia de la pol\u00edtica de <em>aporafobia<\/em> y la principal lecci\u00f3n que hemos de asimilar del caso Assange.&nbsp; Esta l\u00f3gica es propia de lo que la sociolog\u00eda, desde Stanley Cohen, denomina p\u00e1nico moral, una reacci\u00f3n irracional de construcci\u00f3n y rechazo de amenazas veladas o abiertamente contrarias a la norma dominante a partir, fundamentalmente, de la capacidad de estereotipia de los medios. El an\u00e1lisis de cultivo de la Escuela de Annenberg hace tiempo que ha demostrado c\u00f3mo la violencia simb\u00f3lica es alimentada por la peque\u00f1a pantalla en una suerte de <em>revival <\/em>de la dominaci\u00f3n original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ello ya hemos dado cuenta m\u00e1s que detalladamente en el libro \u201cLa Guerra de la Informaci\u00f3n\u201d (CIESPAL, Quito 2017). Y de ello hablamos con Assange en el Congreso Internacional de Movimientos Sociales y Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n celebrado en Sevilla. La conferencia de apertura del encuentro fue sin duda reveladora.&nbsp; Y la constatamos con la peligrosa resoluci\u00f3n de la justicia brit\u00e1nica, que valida el principio de superioridad informativa y la costumbre, habitual desde los a\u00f1os noventa, de eliminar al mensajero. S\u00f3lo poner en contraste el caso Pinochet y el fallo en favor de la extradici\u00f3n a Estados Unidos da cuenta de la l\u00f3gica de dominio que impera con el <em>lawfare<\/em>. La cuesti\u00f3n es qu\u00e9 dicen los medios que publicaron los cables de Wikileaks, c\u00f3mo se posicionan Reporteros sin Fronteras, la SIP y otras organizaciones gremiales ante tales ataques, acostumbrados a denunciar problemas de libertad de expresi\u00f3n en Venezuela al tiempo que mutan su posici\u00f3n en Colombia. \u00bfVan a denunciar las actuaciones de la CIA y el Pent\u00e1gono en su empe\u00f1o por eliminar a Assange?, \u00bfrespaldar\u00e1n la posici\u00f3n de la Federaci\u00f3n Internacional de Periodistas o ULEPICC? Nos tememos que no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace&nbsp; pocos a\u00f1os, el CIESPAL lider\u00f3 la campa\u00f1a internacional en defensa de la libertad de Assange; creamos la c\u00e1tedra Julian Assange de Tecnopol\u00edtica y Cibercultura; contribuimos en Nuestram\u00e9rica a pensar el reto de la mediaci\u00f3n social desde valores democr\u00e1ticos; y no cesamos en medios p\u00fablicos y privados de defender los derechos comunes a la comunicaci\u00f3n. Hoy el gobierno ultraderechista de Ecuador calla, y ya otorg\u00f3 a su antecesor la debida rendici\u00f3n y pleites\u00eda a Washington, vulnerando los derechos constitucionales del l\u00edder de Wikileaks. Sin embargo, los pueblos tienen memoria, lo com\u00fan se impondr\u00e1 contra los enemigos de la libertad, la democracia y los Derechos Humanos. Es cuesti\u00f3n de tiempo, pero Julian Assange no dispone m\u00e1s. Toca desplegar un cerco contra el Pent\u00e1gono y la Casa Blanca. Sin duda, \u00a1es la gran batalla de 2022!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Francisco Sierra Caballero <br \/>La libertad de expresi\u00f3n est\u00e1 en peligro<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1013,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[1,85],"tags":[],"class_list":["post-1009","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica-y-sentido-comun","category-divulgacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1009"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5312,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009\/revisions\/5312"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1013"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puedjs.unam.mx\/revista_tlatelolco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}