ISSN : 2992-7099

Triunfos a palos

Ilustración: Horacio Leonardo Vázquez García

Bernardo Carbó

Bernardo Carbó

Cocinero de un barco pirata. Desde temprana edad desarrolló un interés por el ritual de la comida. Es autor del libro de poesía Tarot Vaquero (2023).

13 abril, 2026

Autoría imagen Bernardo Colín

Verdad

  1. f. La verdad hecha palabra es la misma gata pero revolcada. Si la verdad es el huevo; la palabra; la mamá de los pollitos.
  2. m. Lo que se atora en la garganta. La verdad os hará libres pero dependientes de la palabra.
  3. adj. Lo desconocido. La ignorancia de la palabra no exime su cumplimiento.
  4. f. Condena. El pesero se apropia del colectivo. 
  5. tr. Engendrar la mentira y convertirla en sombra. A falta de naturaleza, arte.
  6. adj. Única e intransferible. Cinco fotografías tamaño infantil y comprobante de domicilio.

I

–¿Le aventaste un jamón en la cara a tu compañera?, me preguntó atónita la coordinadora. Carlota no podía con la risa. ¿Qué le decía? ¿Que tenía sed de popularidad? ¿Que me divertía ser malo?Chavos, ustedes son el futuro, le hace coro Miss Meche, seguido del güiri güiri de lo que pasó, lo que podía pasar, lo que podía haber pasado. El presente no se dice, se hace.

II

Don José tiene dos cosas: la fe y la razón. Una de éstas no se la cree y la otra todos la tienen. ¡Vergüenza que viene de verga! Verga que viene de modestia. Modestia que viene de honra. Honra que viene de mirar. Pásame la sal, pide el abuelo de Carlota. Nadie se inmuta y siguen comiendo. Que me pases la sal, repite golpeado. Titubeo si debiera ser yo quien le pase el salero. Carlota sacude la cabeza. Por favor, le recuerdan al señor de ochenta que no se apene. Lo que les duele, lo que les pesa, lo que jamás aflojarán es el lastre de cuarta generación de quienes aborrecen estar desnudos.

III

La Reina Valera, la de Navarra, la de Jerusalén y todas sus variantes dicen clarito que vivir bajo sencillas diez reglas no es ninguna tómbola y que se vienen los azotes a pelo, mis muñeconas, echando polvo de plata en las nubes y soplando la primera piedra. A mi comadre no le queda de otra más que estar orgullosa de su chamba. Para empujar vacas, me explica: ofréceles yerba, luego les ladras y si se ponen tercas, sale el carrizo. Seguirán a la más gorda.

IV

Camarero, tráigame un medallón de ternera a la parmesana, me pide un comensal sin abrir la carta. 

No tenemos ternera a la parmesana, señor.

Entonces que sea un espagueti a la putanesca, me dice sin voltear a verme. 

No servimos putanesca, señor. 

–¿Qué clase de restaurante italiano no tiene parmesana ni putanesca?

Le explico que esto no es un restaurante italiano y lo invito a ver la carta o pedir el especial del día que es pato. Me dice que le traiga el pato. Al llevar el platillo a la mesa, lo presento, le hago saber de dónde son las cerezas con las que está hecha su compota, le presumo que está sofrito en beurre blanc, que ese aroma casi imperceptible pero indispensable es una ramita de estragón. Le doy dos minutos para degustar el primer bocado y vuelvo a la mesa. 

–¡Qué asco!, me dice: Regresa esto a la cocina y diles que todo está mal. 

–¿Cómo que todo está mal?, me preguntan en la cocina. 

Sin más explicación, elaboran una vez más el especial del día que es pato. Lo llevo a la mesa, me disculpo, lo presento, hago reverencia y esta vez, no me aparto ni un segundo hasta saber su veredicto.

–¡Jamás me ha gustado el pato! No sé porqué lo ordené.

V

Ponte los zapatos si vas a salir,ordenaba la abuela Cervera. Carlota quería correr descalza y ayudar a tender la ropa, pero antes de hablar ya querían que supiera cuántos lados tiene su línea. Tallé mis manos en el romero para sujetarme el rostro. No hay que comprobar naranjas ni azahares. Mis jefes jamás nos llevaron a las nieves del Ajusco; ¿para qué?, si en la casa hay fierro viejo que vendan.

VI

La capital es la casa del capital de veinte millones de usted. La secretaría de salud le advierte del riesgo pero lo pone en sus manos. Se oye hasta en los taxis que no entienden la letra. Se decretó (según investigadores de El Atlántico) por escandinavos rabo verde: que Céline Dion, con tremendo vozarrón, asegure que manejó toda la noche para ir a vertey que Madonna sea una chica material, no es coincidencia. Ni que fueran güeras: parroquia de la bruta inmaculada, refrito de Eva que es pastiche de Pandora. En su disco La vida de una vedette, Blandie nos canturrea lero-lero: sólo quien apechuga su hueso, no lo cambiaría por carne. Yo le pregunto: ¿bailas?

VII

Del caracol a la oreja, el mar, abanico de estruendosa palma. Tomó eones pero el brontosaurio por fin surcó el éter; hallaron el valor de equis y griega perdió su zeta; se cobraron a lo chino agua de rosas: azul, la mar; y yo, haber demorado miles de millones de años (hacia el futuro, años luz), desgajando su mandarina a riscos. Pantera, si el mar es puma, no haga pancho.

VIII

¡Qué quiere quién!, refrescándole al alba: ¿el mentado pepino?, ¿el lago de lo que quieras? Norma no es normal, sube los codos a la mesa, cuenta cuántas veces mastica y el misterio de su efluvio lo deshilvana como quesillo quiero saberlo. Al plato del buen comer lo patrocina Bimbo. Qué oso.

IX

Esa que ves caminar sola de noche se llama Sirio y en la ciudad vela por palomas y gorrones, puñado de canicas rebotando en un crisol: el eco del eco en el eco, ¿será ese el canto del ruiseñor? Sepa la bola, con los mapas al revés, el ozono paabajo y el cobre paarriba.

X

Sin ti no habría sacado a mi padre de su lecho de muerte (sólo para tirarse por las escaleras una vez recuperado), ni me habría hecho hijo de mi madre el día que dejé de exigirle cómo echarle tortillas a los patos.

XI

Las chachalacas pintaron la tarde, aunque en su mayoría es gris la avenida sin nombre uno y su taller mecánico frente a un baldío. En el baldío hay un burro y dos caballos valiéndose de un balde de alfalfa (o su propia caca) bajo un árbol muerto a machetazos. Comparado al vaquero, el burro es un menso. Comparado al caballo, el burro anda suelto.

XII

Se esfumó el algodón en la cuenca y salieron las ballenas de hierro, ¡devoran fósiles, sudan fuego! (yate va entrando). Bajó un don con su báscula y un arma blanca, harem de quinientos caballos de fuerza. Le pedí arroz con popote y me dio atole con el dedo: pura fruta y yo, Pepe Nando Loterías sentí calambres de medusa del piélago hacia lo negro, mas los jinetes que me montaron, saldrán impunes. Arre por ellos. Atentamente, la Caballa

XIII

Del Sol se hizo la Tierra y de la Tierra la Luna como una costilla Una señora muy acomodada de ésas que saben tocar Chopin de memoria y de reversa renunció a sus riquezas y se fue de vagabunda Dormía donde le caía la noche comía lo que le ofrecía el camino y aunque no tengo idea de quién fue su mito es veladora Quién eres caí en tentación de preguntarle Habrá constituciones más largas Mi madre se echó el I Ching tantas veces que compuso una sinfonía de tiradas y en cada estribillo la perseverancia por encima del destino

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