Le gusta el análisis sociopolítico y la crítica a los fenómenos actuales. Cuenta con varias publicaciones al respecto sobre estos y otros temas.

Pie de foto: Cuenta de X de la Casa Blanca, 4 de mayo de 2025.
El 4 de mayo de 2025, la Casa Blanca publicó esta imagen del actual presidente de Estados Unidos con motivo de la celebración del Día de Star Wars, en la que comparaba a su oposición política con el Imperio Galáctico antagonista de la saga cinematográfica. En realidad, en esta segunda entrega de la saga, el Imperio Galáctico –las fuerzas que representan el mal, la oscuridad y el poder absoluto– se dedica a destruir las bases de los rebeldes –quienes tienen como objetivo establecer un gobierno republicano.
Quizá consciente de la reputación que adquirió durante su primera administración por un discurso desbocado y desconectado de la realidad tangible, en esta ocasión Trump pareció hacer efectivas algunas de esas alegorías al inaugurar el 2026 con una intervención militar en Venezuela, en la que fuerzas estadounidenses entraron al país y secuestraron al presidente Nicolás Maduro. Paralelamente, su presencia comunicativa incluyó imágenes generadas con inteligencia artificial que sugieren un control estadounidense sobre territorios como Groenlandia y Venezuela, así como amenazas de intervención a México, Colombia y Siria.
Se ha dado en el blanco de lo que después serían las declaraciones de funcionarios estadounidenses que motivaron la invasión relámpago y la intervención que realizaron sobre Venezuela; al final, el pretexto del narcotráfico del que se acusaba a Maduro se debilitó, incluso hasta el punto de borrar del plano al supuesto Cartel de los Soles. Entonces se develó, de manera descarada, el interés del “imperio yanqui”: el petróleo. Entre las empresas involucradas, y que han sido parte del botín a repartirse, se encuentran Exxon y Conoco. El trasfondo sigue siendo imperial. Estados Unidos acumula cerca de 400 intervenciones militares desde su fundación, en 1776, y hasta 2019, con aproximadamente la mitad de estas operaciones realizadas entre 1950 y 2019, según un estudio realizado por Kushi y Duffy en 2022.(2)
En 1916, el teórico y revolucionario ruso Vladimir Lenin escribió el texto que comparte este subtítulo. Allí, además de referirse a la Primera Guerra Mundial como resultado del reparto entre las potencias del mundo, explicó las características del Imperialismo en el siglo XX, que a grandes rasgos se pueden enunciar de la siguiente manera:
Pareciera, entonces que la situación mundial actual se explica a través de varias de las características que conservaba el Imperialismo en el siglo XX. Sin embargo, a inicios del siglo XXI, David Harvey –en su libro que comparte el nombre de este subtítulo– planteó las características del desarrollo actual de este proyecto político-económico:
El límite del desarrollo de una economía y una sociedad organizada bajo un estricto orden capitalista (quizá la más representativa, como lo es EEUU) lo impone, en cierto sentido, la orientación política que se le otorga. La economía estadounidense, que enfrenta severos problemas estructurales, no pudo sostener su ritmo de expansión y activó un núcleo del proyecto imperial para continuarla, preparándose para concentrarse aún más en el frente militar, revelado descarnadamente por el deseo explícito de Trump de acelerar la producción de armas, y por el incremento del presupuesto militar a 1.5 billones de dólares para 2027: “Esto nos permitirá construir el ejército de ensueño y, más importante aún, nos mantendrá seguros y protegidos, sin importar el enemigo”.(3)
En esta lógica de política económica, el propio Lenin da a entender que el uso de la fuerza militar constituye una continuación de aquélla; así, la economía de guerra es convertida entonces por el Estado en un instrumento de los monopolios para organizar la explotación en favor de la guerra.

Pie de foto: Alexa Vest en la exposición “Imperialismo y otras calamidades”.
La mayoría de los análisis que se comparten en los medios críticos, al menos en México, redundan en que la esperanza de resistencia frente a la clara intención de avanzar en la apropiación violenta de territorios, por parte del gobierno estadounidense, solo se puede frenar a través de la organización. Lo anterior es cierto, pero no es suficiente: ¡urge planear, analizar y actuar!
En México, por lo menos la movilización del 10 de enero logró unificar sectores diversos de la izquierda. Probablemente no dejó de ser una manifestación construida desde la izquierda que se nutrió con asistentes no gremiales; sin embargo, resultó una acción positiva, al tiempo que representó un avance respecto de otras tantas manifestaciones que se realizaron. Por otra parte, a finales del mes de enero, en Bogotá se llevaría a cabo una reunión de Emergencia de la Internacional Progresista con el objetivo de plantear de manera frontal, una lucha en contra de la ahora llamada doctrina Donroe, expresada en el documento “Estrategia de Seguridad Nacional” lanzado el 4 de diciembre de 2025 con cobertura mediática en todo el hemisferio occidental. A juzgar por aquellos primeros 12 días de la nueva administración de Trump, en esta ocasión se busca acortar entre los dichos etéreos, que a veces lanza el presidente, y los planes imperialistas.
Uno de los principios no escritos de la seguridad nacional es no tomar a la ligera ninguna amenaza militar directa. Por lo tanto, resulta indispensable observar y prepararnos hemisférica y localmente. Para ello, se sugiere atender los siguientes ámbitos:
Aunque los conflictos geopolíticos se desarrollan fuera del ámbito legal de Estados Unidos, la actual administración de Trump ha mostrado un creciente desgaste de su dominio político interno. Muestra de ello son los siguientes sucesos:

Pie de foto: Premios Golden Globes 2026, Fotografía de Variety.
El 2026 ha comenzado con una densa cantidad de acontecimientos y declaraciones que reviven el anhelo imperial de Estados Unidos. ¿Alcanzará esta coyuntura para abrir una oportunidad política de lucha contra este proyecto y para fraguar proyectos alternativos y respuestas conjuntas de la humanidad ante esta amenaza? El conflicto desde la izquierda puede tomar relevancia como un campo de posibilidades abiertas. Todo está por verse, mientras tanto es pertinente reflexionar, actuar y resistir al imperialismo que respira violentamente sobre las soberanías de nuestros países.
¿El monstruo retrocede? El 28 de enero de 2026 tuvimos una huelga general exitosa en Minneapolis, que ha hecho recular a Donald Trump y a su gobierno. Desesperados, algunos habitantes han tomado posturas activas que van desde la protesta en las calles hasta la resistencia activa armada –estos últimos son los menos, pero ya comienzan a popularizarse las imágenes de las Panteras Negras.
El Reloj del Juicio Final fue creado en 1947 (después de Hiroshima y Nagasaki) por científicos que participaron en el desarrollo de la bomba atómica, con una configuración de 7 minutos para la medianoche. Su propósito –impulsado por la organización llamada Boletín de los Científicos Atómicos– era alertar sobre los peligros de la carrera armamentística y la energía nuclear.
Hoy, el reloj se ha modificado a los 85 segundos para la medianoche, el tiempo más cercano al colapso que ha registrado desde su creación. La presidenta del Boletín, Alexandra Bell, advirtió: “los riesgos catastróficos crecen y la cooperación va a la baja, nos quedamos sin tiempo”. Conviene recordar que la decisión del Reloj es tomada anualmente por la Junta de Ciencia y Seguridad de la organización, integrada también por varios premios Nobel. Esta señal se suma a la larga lista de razones para alimentar la resistencia y asumir una postura de defensa, no ya de una nación en particular, sino de la humanidad en su conjunto.

Pie de Foto: “Pelea contra el Imperialismo” de Marxismo Ilustrado

Pie de Foto: Convocatoria a Huelga Nacional honrando la memoria de Pretti y Good, formando la frase “Hay bastantes buenas razones para una Huelga Nacional”
1) Revista Tlatelolco publica el presente texto como contribución al debate público. Las opiniones vertidas son responsabilidad exclusiva de su autor y no comprometen la posición institucional de la Revista ni de su Consejo Editorial. El artículo se inscribe en el ámbito de la divulgación y la libre expresión. Algunos de los acontecimientos referidos se basan en información en curso y aún está por terminar de construirse.
2) Kushi, S. y Duffy, M. (2022). Introducing the Military Intervention Project: A New Dataset on US Military Interventions, 1776–2019, Journal of Conflict Resolution, 0(0), 1-28. https://davidswanson.org/wp-content/uploads/2022/08/MIP.pdf
3) Detalles de la verdad (7 de enero de 2026), Donald J. Trump. https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/115855894695940909