Licenciado en Desarrollo Endógeno y en Historia, con Diplomado en Filosofía Islámica impartido por la Universidad Internacional Al Mustafa-República Islámica de Irán, de la cual es actual colaborador. También es profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y docente del Programa de Formación de Grado en Relaciones Internacionales. Fue Director General de Registro y Sistematización de Sanciones del Viceministerio de Políticas Antibloqueo en el Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas (2024-2025) y especialista en Gestión Cultural y Asesor adscrito a la Presidencia del instituto autónomo Consejo Nacional de Derechos del niño, niña y adolescente de Venezuela (2023-2024).
Fue parte del equipo fundador de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM) (2019-2023), así como del Observatorio Venezolano Antibloqueo (2020).
La resolución 41-128, de la Asamblea General de Naciones Unidas con fecha del 04 de diciembre de 1986, aprobó en su seno la adopción del concepto: “derecho al desarrollo como un proceso global de tipo económico, social, cultural interconectado e inalienable con base en la idea de autodeterminación de los pueblos”. Casi cuarenta años después, sería asumido el 04 de diciembre de 2025 —en el 79 Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General ONU—, como el día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU). La coincidencia de fechas no es un error de la historia, es consecuencia lógica de esta; el derecho al desarrollo se encuentra amenazado. La herramienta es el bloqueo y su autor intelectual es un viejo conocido: el fascismo.
Aquí, las medidas coercitivas unilaterales son “EL ARMA”. La glocalidad a modo de categoría para intentar comprender el funcionamiento de las relaciones internacionales no es nueva, por el contrario, podríamos argüir que es propio del comportamiento imperial —estadounidense— la imposición de restricciones, asedios y bloqueos globales, conforme a sus propios intereses (de las cúpulas políticas y económicas gobernantes); intereses que siempre se encuentran ligados a la economía, comercio y finanzas. Así, bajo una narrativa incluyente se esconde el más profundo egoísmo nacionalista, incapaz de establecer esquemas de cooperación, integración y expansión de las fuerzas productivas más allá de su medianía.
¡El fascismo necesita que el otro no crezca! Para ello, se ha empleado la instrumentalización de las MCU, como arma política para la guerra económica.
Cabe destacar que, en el caso de la Federación de Rusia, la estimación de sanciones impuestas ascendería a partir del año 2014 a la sorprendente cifra de: 28.573, en busca de frenar su derecho al desarrollo y la potencial adopción de su modelo en otras latitudes.(1)
Tras la caída de la URSS a finales del siglo XX —catalogada por Vladimir Putin en su “Mensaje Anual a la Asamblea Federal de la Federación de Rusia (mención sobre la caída de la URSS como tragedia geopolítica en 2005) como una verdadera tragedia geopolítica— se materializó una voluntad contraria a la del pueblo soviético. Aquella mayoría, expresada en un referéndum con la participación de aproximadamente 146 millones de votantes, decidió el destino de los Soviets: unos 113 millones (76%) apostaron por el ‘Sí’, pero a sus voces se les impuso un ‘No’ institucional. La interrogante era: ¿Considera usted necesaria la conservación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas como una federación renovada de repúblicas soberanas e iguales? Sin embargo, la propia formulación escondía, a puertas abiertas, la intención de adoptar nuevos paradigmas de desarrollo económico que permitieran una mayor movilidad social. Era la génesis de la Rusia moderna hablando de forma subyacente.
Con el colapso de la Unión Soviética se pretendía eliminar la “amenaza del comunismo” e implantar la unipolaridad como un letargo eterno de la historia bajo el brillo de las luces de neón y el pensamiento liberal. El Morfeo mitológico fue sustituido por el ‘libre mercado’ y sus supuestas bondades para custodiar el funcionamiento del capitalismo; una expansión sin límites del desarrollo en áreas como la ciencia, la tecnología y las finanzas, pero filtrada exclusivamente por el lente liberal de Occidente. Ante esto, cabe la pregunta: ¿Se diseñó la globalización para todos o solo para unos pocos?
Con el fin de trascender a la actual formación económica o sistema mundo unipolar, desde Moscú y Beijing tomaron una decisión que cambiaría al mundo y daría forma a una nueva arquitectura internacional, una postura tan determinante que ha hecho temblar las bases de la unipolaridad: revivir a la historia muerta de Fukuyama con una bocanada de aire vital, y dar luz a la multipolaridad pluricéntrica que avizoraba prematuramente el presidente venezolano Hugo Chávez.
La postura fue: ¡Comprender mejor el capitalismo! Llevarlo al máximo del desarrollo, lo cual suponía una planificación descentralizada y continuidad administrativa, así como una democratización de los beneficios económicos. En el caso de China, su modelo socialista juega con el mercado sin perder soberanía e independencia; propone al mundo una comunidad de futuro compartida basada en nuevos consensos universales desde el máximo de la abundancia económica y el máximo de la participación política (otras formas de democracia). El éxito chino generó las condiciones para el desarrollo y florecimiento de otros modelos de democracia no dependientes del mercado occidental. Así, China se convirtió en el socio que Rusia necesitaba en los negocios y la geopolítica.
El Norte global, como una referencia contemporánea a las potencias capitalistas liberales y sus aliados, se moviliza impulsado por un profundo temor ante la propuesta rusa de desarrollo pragmático y el modelo dual chino. Estos modelos, aunque distantes de las nociones de internacionalismo soviético, conciben el derecho al desarrollo local y el de otras naciones como el eje fundamental y la razón de ser de su política exterior y de gobierno. En ello, Rusia aparentemente no tendría intenciones de invertir tiempo y recursos en la imposición de su modelo de desarrollo fuera de Eurasia; solo que fiel a su tradición y valores, se ve impedida a negar cooperación y asistencia en materia científica y tecnológica a quienes la soliciten o a sus aliados históricos extra regionales —destacando en este campo la República de Cuba.
Esta política generaría temor ya que, un capitalismo provisto de intención más allá de la reproducción del capital mismo, podría ser la génesis de otros modelos de democracia guarnecidos de capacidades científicas y tecnológicas transformadoras. Y es que el mercado ruso es un gigante en sí mismo, al igual que los países fundadores de los BRICS. Empero, cerrarse al mercado global no es una opción; el mundo global llegó para quedarse, pero puede cambiar, mejorar, emplear sus capacidades para el desarrollo humano. El punto a esclarecer es su relación con la esfera local: ¿desarrollo o subyugación? Y la respuesta a esta incógnita, aparentemente se dilucidará en el campo de batalla.
No intento decir que Rusia sea responsable por la guerra, lo que sí afirmo es que su desarrollo en asociación principalmente con China dio nacimiento a una nueva arquitectura internacional contrapuesta a la hegemonía estadounidense. Un modelo no opuesto al mercado, sino un sistema que usa y se apalanca en el mercado, pero con corresponsabilidad social por parte de gobierno y empresarios en sincronía. Este Estado profundo, al fracasar en las tentativas separatistas de Rusia, especialmente en Chechenia (1994-2009), no supo leer oportunamente los signos de recuperación de la institucionalidad rusa a principios del siglo XXI.
La nazificación de Ucrania fue entonces la respuesta tardía y temerosa del sistema mundo imperialista para intentar frenar el modelo de desarrollo ruso y restringirlo a sus fronteras. El año 2014 con el referéndum de Crimea, en el que según fuentes oficiales más del 95% de los electores se decantaron por la reincorporación a la Rusia histórica, marcaría un punto de inflexión: cambiaría la estrategia del Norte Global. Se caerían las máscaras del baile diplomático, develando así las posturas de los beligerantes. Pasamos a observar un enfoque de acción directa global, especialmente con la activación de tres vértices fundamentales, a saber:
a) Vértice económico-financiero: busca asfixiar a la economía rusa, especialmente el sector energético, limitando su acceso a financiamiento internacional. La afectación de la confianza desde la aplicación de Medidas Coercitivas Unilaterales y Overcompliance pretendió de forma fallida la imposición de una guerra económica de tipo inflacionaria que desencadenase dolor a la población, y con ello, un cambio de régimen forzado desde los cimientos histórico-culturales de Rusia. Aquí el objetivo del dolor es la familia.
b) Vértice militar: la evolución acelerada de AZOV y su tristemente célebre accionar en los años 2014 y 2015, que pasó de brazo paramilitar a una estructura competente, es evidencia de la existencia de una mano oculta interesada en mantener en movimiento una economía de guerra, cuyo combustible no es el diésel, es la sangre de la población civil.(2)
c) Vértice comunicacional: representa uno de los pocos espacios en los que la Gestión Política occidental ha superado a la Federación de Rusia con relación al tratamiento del conflicto.
Pese a los esfuerzos de los medios rusos por la aplicación de un modelo proximal con las nuevas audiencias, especialmente en Latinoamérica, el aparato comunicacional, la estructura cultural y la “dictadura del algoritmo” en medios digitales siguen representando un obstáculo para la comprensión de los acontecimientos y la verosimilitud, así como las razones de Rusia allende sus fronteras. Cabe señalar que esta situación no es un tema banal y debe ser tratado con la seriedad del caso. Esto se debe al rol de los medios como aparato de formación ideológica y fuente de radicalismos.
La aparición de “Lobos solitarios” a modo de individuos o pequeñas células terroristas con capacidad operativa sin vinculación alguna con estructuras conocidas, son hijas e hijos no reconocidos del fascismo. El temor recorre hoy las avenidas de Londres, Washington, Berlín y Bruselas. Es imperativo considerar que bloques como el Consejo de Cooperación de Shanghái, los BRICS PLUS y el Grupo de Amigos de la Carta de las Naciones Unidas representan las celdas de un mundo nuevo. Esta emergencia multicéntrica ha forzado al nazismo moderno a tomar la ofensiva en Europa, Asia Occidental y Latinoamérica, en un intento desesperado por obtener flotabilidad ante el inminente naufragio del capitalismo liberal y la evolución hacia nuevas formas de organización societal y democrática ¡El mercado seguirá existiendo, pero el capitalismo tal como lo conocemos sufrirá transformaciones profundas!
En este escenario emergen nociones disruptivas donde la transferencia tecnológica, la complementariedad y la cooperación sustituyen a la vieja exportación ideológica, convirtiéndose en un ‘rompehielos’ global. Rusia se ha lanzado a la conquista de nuevos socios y mercados, mientras emprende, de forma asertiva, rutas de modernización interna y fortalecimiento institucional que tributan directamente a su derecho al desarrollo. En un mundo interconectado en tiempo real, bajo el creciente dominio de plataformas digitales, la estabilidad gubernamental y el éxito económico —en un contexto plagado de conflictos geopolíticos y corrupción— se han erigido como las banderas y cartas de presentación no planificadas de la política exterior rusa.
Este escenario de confrontación se gestó desde la caída de la URSS, bajo la premisa de hallar una Rusia debilitada, lista para su segmentación y venta al mejor postor; sin embargo, la realidad dictaría una dinámica opuesta. Las semillas del odio fueron sembradas desde la violación del acuerdo de no expansión de la OTAN en 1991, desnudando la naturaleza belicista del organismo contra Moscú. En este sentido, los acuerdos de Minsk no fueron sino un ardid europeo y un forzado autoengaño para la diplomacia rusa que supo, finalmente, ripostar a la ofensa.
Europa y sectores del ‘Estado profundo’ estadounidense se oponen a cualquier escenario de estabilidad rusa. Insistimos: no se trata de un dilema ideológico en los términos tradicionales de la Guerra Fría. Una Rusia unida es adversa, por antonomasia, a la unipolaridad, al ser ella misma una de las columnas sobre las que se levanta un nuevo sistema-mundo, definido ya no por la dicotomía centro-periferia, sino por una red de socios y cooperantes en un entorno de seguridad financiera internacional.
Para entender el creciente alcance de la influencia rusa a escala global debemos hacer un esfuerzo por entender las bases programáticas de la Rusia Unida:
A partir de las ideas aglutinantes del Partido Rusia Unida podemos darnos una idea sobre las razones del auge de la “rusofilia”: respeto por el otro, orden interno y crecimiento económico. Seguramente las y los amigos de pensamiento ortodoxo argumentarán el carácter no social del modelo ruso. Sin embargo, me veo obligado en recordar la participación de Pyongyang (RPDC), en apoyo a las tropas rusas durante la ofensiva del nazismo en Kursk (2024), y la recuperación palmo a palmo con tropas mixtas, dejando claro el carácter estratégico de las alianzas de gobiernos y nacionalidades contra el enemigo común de la humanidad: el fascismo.
Justo allí es donde irrumpe la política sancionatoria y el concepto de “dolor”. Los propios responsables del diseño de la política de sanciones —como pilar de las relaciones exteriores de Estados Unidos y la Unión Europea con el resto del mundo, pero en particular contra Rusia—, no hacen ningún esfuerzo por ocultar sus intenciones. Por el contrario, sus afirmaciones con relación al objetivo de las MCU y Rusia son prístinas y esclarecedoras. Su objetivo es la imposición del dolor a la población, a los comunes y cambiar la forma de pensar y actuar de los locales Y convertir al simpatizante o indiferente de hoy en el adversario de mañana. Se trata de instrumentos, conscientes e inconscientes, utilizados para el desmantelamiento de la federación.
Al respecto, Richard Nephew, uno de los ideólogos principales de la creación de la arquitectura legal y procedimental para la imposición de MCU durante la presidencia de Obama (como arma destinada a cambiar la voluntad de gobiernos y pueblos a través del dolor), realiza la siguiente afirmación sobre Rusia: “El sufrimiento generado por las sanciones puede revestir diversas formas” (Nephew, 2018, p. 10). Esto nos recuerda la amplitud y diversidad de campos sujetos de aplicación de MCU, que en el caso ruso se logra notar un escalamiento sostenido en la afectación de sectores.
Debemos identificar los objetivos que se persiguen con la imposición del dolor y definir las medidas correctivas mínimas necesarias que Rusia debe adoptar para que se elimine el dolor. (Nephew, 2018, p. 107).
Así, el autor reconoce que la imposición de sanciones persigue objetivos político-económicos extranjeros y que todo argumento es una excusa para justificar la imposición de dolor. “El régimen de sanciones aún no ha reconocido que Rusia está plenamente preparada para absorber un dolor considerable a fin de mantener el control de Crimea” (Nephew, 2018, p. 140). No obstante, de forma errónea delimita la voluntad del pueblo ruso a un tema territorial como Crimea, sin darle el justo valor a la decisión de desnazificar Ucrania:
Debemos presentar a Rusia una declaración clara de las condiciones necesarias para la eliminación del dolor, así como una oferta para llevar a cabo cualquier negociación necesaria para concluir un acuerdo que elimine el dolor mientras se satisfacen los requisitos de Estados Unidos y Europa. (Nephew, 2018, p. 143)
Toda concesión de hoy será pagada mañana con monedas acuñadas con soberanía, integridad territorial, independencia y derecho a soñar, derecho a crear y con nuestro derecho humano al desarrollo. Como hemos podido observar, las MCU en su forma extendida dan forma a los bloqueos. Estas acciones representan castigos colectivos considerados violación a los derechos humanos y un crimen de guerra en sí mismo. Su blanco es el dolor de civiles y no beligerantes. Lamentablemente, esta práctica forma parte del repertorio de la política exterior estadounidense a través de la Office of Foreign Assets Control (OFAC), quien haría las veces de policía económica mundial. Las MCU son un fenómeno global, un crimen a la luz pública solapado entre mentiras y manipulación mediática, como podemos ver a continuación.
Unas 30 naciones son víctimas de la imposición arbitraria de MCU, por lo que no dudamos en calificarlas como contrarias al derecho al desarrollo.
| CAMPO | Rusia
2014 |
Irán
1979 |
China
2020 |
RPDC
2008 |
Venezuela
2015 |
Cuba
1960 |
| PERSONAS | 20.464 | 1.030 | 48 | 863 | 584 | 04 |
| EMPRESAS | 6.821 | 1.705 | 68 | 188 | 73 | |
| BUQUES | 1.183 | 309 | 0 | 85 | 3 | |
| AERONAVES | 105 | 165 | 0 | 60 | 0 | |
| OTRAS | 171 | 166 | ||||
| TOTAL: | 28.573 | 3.209 | 116 | 863 | 1.088 | 246 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del “Mapa Geopolítico de Sanciones” del Observatorio Venezolano Antibloqueo.
La diferencia entre las fechas de inicio de MCU (señaladas en color rojo), los periodos históricos y la sucesión de administraciones demócratas y republicanas en Estados Unidos denotan que la aplicación de MCU y el aún más ilegal Overcompliance a modo de interpretación subjetiva del campo financiero y económico, que forman parte estructural de la política exterior de aquel país y sus aliados europeos. Un estado de agresión permanente a otras economías (Observatorio Venezolano Antibloqueo, 2026). Y cabe agregar que, parte de las MCU, se dirigen a la incautación de activos financieros, capitales y propiedades estatales o de inversión privada bajo disimiles argumentos que pueden oscilar desde presuntas violaciones a la libertad de prensa y a los derechos humanos, hasta acusaciones de narcotráfico o terrorismo de Estado, así como la defensa de minorías étnicas o en el marco de disputas religiosas, entre otras.
La implementación del dolor goza de total impunidad internacional bajo la forma de MCU, al no existir un marco regulatorio claro y mucho menos un sistema de seguimiento al cumplimiento de resoluciones vinculadas o concomitantes por los organismos multilaterales; por ello, tanto Estados como entidades privadas aplican en la actualidad sanciones conforme a sus intereses. Cuba es el mejor ejemplo de la negligencia del sistema internacional, al no estar en capacidad de detener el histórico e ilegal bloqueo estadounidense que, sin lugar a dudas, ha limitado el desarrollo humano en la isla por décadas, pese a los inconmensurables esfuerzos de sus autoridades por priorizar los limitados recursos en áreas como la salud, la educación, el desarrollo científico y el turismo.
Es tan extensivo el uso de sanciones económicas como arma silente, con disimiles grados de impactos que varían desde afectaciones sectoriales transitorias hasta el genocidio, que la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU) posee una relatoría especial sobre Medidas Coercitivas Unilaterales
Los pueblos y gobiernos conocen en carne propia los efectos de las MCU, por lo que no es de hacerse esperar el rechazo que este tipo de prácticas posee entre la opinión pública internacional. (OHCHR.org, s/f)
Finalmente, para hacer mención de una voz autorizada en materia de MCU y derechos humanos, recordemos las declaraciones del experto independiente y ex-relator de la ONU, Alfred-Maurice de Zayas, sobre el caso más ilegal e inmoral de bloqueo conocido, Cuba: “El bloqueo contra Cuba es un ‘acto’ o una ‘forma de guerra […] el bloqueo es la guerra híbrida, es la guerra no convencional’ (Naciones Unidas, s.f.). Las medidas coercitivas unilaterales (MCU) impactan “[…] en el goce de los derechos humanos de la población de los países afectados y también tienen efectos colaterales en otros estados, teniendo consecuencias tóxicas para los más pobres” (Naciones Unidas, s.f.). El bloqueo a Cuba es “[…] una forma de genocidio» que no pretende ‘ayudar al pueblo’, sino lograr ‘un golpe de estado’ tras crear en la población ‘una situación tal de hambre, zozobra y confusión’ que lleve a una insurrección popular contra su gobierno (Naciones Unidas, s.f.).
Queda claro que el bloqueo total o parcial, mediante la aplicación de MCU, es un arma política destinada a forzar cambios políticos a través de la coacción y el surgimiento del hastío colectivo con potencial movilizante, que propicie la ruptura social y genere la presión necesaria sobre los regímenes bajo ataque y sus andamiajes de funcionamiento institucional. Su campo de juego es la economía, sus blancos predilectos los servicios públicos, alimentación y energía, su meta es el shock total, declarar un estado fallido, intervenir y dividir en porciones a los estados oponentes: se devela ante nuestros ojos la estrategia moderna del neofascismo.
El objetivo de las MCU es imponer el dolor como vía hacia el cambio, pero ¿qué sucede cuando ese dolor se integra o se asimila? La “potenciación del terrorismo” focalizado en periodistas, líderes políticos y personas públicas continuará buscando mantener la vulneración a intereses rusos y hacer contrapeso comunicacional a sus victorias en el campo de batalla. En este sentido, es importante prestar especial atención sobre los rostros de la recuperación, pues el terrorismo no posee escrúpulos y su intención es la conmoción
La deportista Anastasia Bliznyuk o el político checheno Ramzán Kadírov representan un peligro para el neofascismo, al mostrar la diversidad de intereses que confluyen en torno a la federación, lo que potencialmente les convertiría en blancos del terrorismo estatal promovido por Kiev. Por su parte, Daria Dúgina, hija del escritor Alexander Dugin, fue víctima de este tipo de actos terroristas, por lo que no se descarta la repetición de este tipo de actos en el futuro. El dolor psicológico y la paralización momentánea por la consternación se conjugan con teatros de operaciones tradicionales. Los centros culturales impulsores de la rusofilia serán el blanco “habitual de los cobardes”.
¡Mientras nosotros soñamos con libros, ellos elucubran en pesadillas su quema!
La tendencia a la reducción del personal diplomático, mediante la coacción y la coerción en emulación a la conducta asumida por los políticos europeos, podría ser asumida en el futuro inmediato por gobiernos de Latinoamérica y el Caribe. Dicho fenómeno estaría a la orden del día e, indiscutiblemente, en un escenario en el que la Revolución Cubana viese afectada su continuidad, como resultado del estrangulamiento energético en el que se encuentra sometida la mayor de las Antillas por la Doctrina Donroe. En este escenario, Cuba se convertiría en un problema que llegaría al propio territorio estadounidense y se emplearía como justificación para ataques diplomáticos contra Rusia. Fake news y acusaciones de espionaje estarán sobre la mesa, para justificar la expulsión de personal diplomático ruso.
2.1) Bloqueo deportivo y sportwash: la expulsión y medidas restrictivas para la participación de atletas bajo la bandera rusa, representa un ejercicio de instrumentalización deportiva con fines políticos. La ironía abunda cuando observamos el posicionamiento de Israel en competencias deportivas internacionales, sin que pese la mínima condena por el genocidio cometido en Gaza y la agresión sostenida en el Líbano y contra la República Islámica de Irán. Por su parte, la FIFA y el Comité Olímpico Internacional poseen el mismo carácter que la OFAC estadounidense —órganos sancionatorios, andamiajes de la arquitectura que limitan el derecho al desarrollo.
2.2) Incautación de activos: 210.000 millones de euros es la estimación conservadora de los bienes y recursos financieros objeto de incautación a la Federación de Rusia, bajo el pretexto buscar la afectación de su economía para llevarle al cese de la operación especial de desnazificaciòn y desmilitarización de Ucrania. La realidad dista mucho de toda declaración mediática salida de Kiev o Bruselas, la verdad es que el acto de expolio —o piratería moderna— logró exitosamente financiar la maquinaria belicista ucraniana y, en este proceso, satisfacer el apetito voraz de los mercaderes de la guerra.
¡La piratería en forma de sanciones ondeará en su mástil la bandera de la OFAC para que nazis roben con un manto de legalidad!
Este fenómeno hizo que el robo se convirtiera en la fuente de financiamiento del ejército ucraniano y que las voces disidentes fueran apagadas o silenciadas, dando como resultado la radicalización y posterior nazificaciòn del esfuerzo militar de Kiev. Así, con la intención de hacer un poco más ilustrativas las ya de por sí frías estadísticas, llevemos los números del bloqueo a Rusia al campo proximal:
2.3) Vacío internacional temporal: las Naciones Unidas, al no adaptar sus estructuras a la multipolaridad, devino en un órgano consultivo, deliberativo y tribuna de comunicación internacional de unos y otros. Y es justo en este escenario que el fascismo se siente con libertad de acción: el sistema multilateral dejó de existir de facto con el genocidio a Gaza, la guerra de los 12 días (2025), el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro (2026), el asesinato del Ayatola Ali Jamenei (2026) y la agudización artera del bloqueo a Cuba (2026).
Los geopolíticos en conflicto arden en Asia Occidental, como es bien sabido por todos; sin embargo, vientos cargados de cenizas incendiarias se esparcen por el resto de Asia, hasta llegar a China, quien, ante el cambio de las reglas, podría verse en la tentación de lograr la reunificación definitiva de su territorio. Las aguas alrededor de Taiwán arden, mientras el mundo observa expectante la postura de Beijing. Mientras tanto, el panorama en Latinoamérica y el Caribe es un hervidero silente en el que contradicciones de fondo se agudizan: una Venezuela que aún no despierta del todo de su consternación (ante el secuestro de su presidente); un México bajo amenaza amistosa del Norte; Colombia en proceso electoral con la siempre posibilidad del golpe electoral o de urnas. Este escenario deja un Cono Sur totalmente derechizado, sin liderazgos progresistas visibles que hagan contrapeso a la doctrina del histrionismo.
Asimismo, esta configuración deja a Cuba en un ambiente hostil, en el que ella misma representa la barrera de contención a una ola ideológica fascista que, sin lugar a dudas, emplearía cualquier revés de la Revolución cubana para desconocer al resto de los gobiernos progresistas en la región y bajo disímiles argumentos propiciar sus caídas. Pese a todo, Cuba lucha hoy por la preservación de otras formas de democracia contra la ola ascendente del fascismo.
2.4) Reducción de la influencia: como ilustra la “la muralla de Adriano”, los imperios antes de caer presentan la tendencia a la constricción o reducción de sus fronteras, una vez alcanzado el límite de la expansión procede a delimitar el mundo conocido o seguro, por lo general asociado a un Mare Nostrum. ¿Recuerdan la pretensión de cambiar el nombre del golfo de México? Señales se desprenden y vuelan por el aire; hemos pasado en menos de 50 años de la bipolaridad, a la unipolaridad hasta llegar a la actual delimitación de influencias en una especie de tripolaridad temporal.
La Federación de Rusia, la República Popular de China y el bloque Estados Unidos-Unión Europea disputan el cambio civilizatorio. Dos de los actores abogan por un derecho al desarrollo de tipo cooperativista sin abandonar la economía de mercado; mientras que uno de ellos plantea el “derecho al desarrollo” bajo condiciones de tutelaje y subordinación. Esta disputa aparentemente conceptual se libra con ferocidad en el campo de las finanzas, el comercio y la economía internacional: tan profundas son las contradicciones, que las mismas se están librando en los alrededores de Kramators, Teherán, Beirut, Sana, Tel Aviv, Caracas, La Habana con propensión a expandirse a Ciudad de México, Bogotá y Taipéi. Cinco frentes de conflicto definirán qué tan altas serán las murallas y el grosor de sus paredes en torno a Washington, a saber:
a) Frente #1: Europa. El eje París-Berlín-Varsovia tiene entre sus planes la apertura de un segundo frente contra Rusia. Solo la prudencia política ante el factor disuasorio de Kaliningrado ha retrasado este accionar, aunque pareciera mayor la voluntad de sacrificar en los campos hasta el último soldado ucraniano antes de arriesgar a uno solo efectivo de la alianza atlántica.
b) Esto me obliga a preguntar: ¿los soldados de Ucrania odian tanto a Rusia como para convertirse en ganado y ser sacrificados por los intereses del fascismo, sin intentar recuperar algún grado de autonomía que facilite negociaciones de paz?
c) Frente #2: África. Una guerra silenciosa se libra en África por un segundo proceso de descolonización, la Europa racial y Eurasia chocan en Malí, Burkina. Los pueblos comienzan a alinearse en una alianza internacional no planificada, no pensada, no coordinada desde Moscú. La decisión de mantener vigente la solidaridad como columna de su política exterior le ganó aliados dispuestos a apoyarles, en contra de enemigos comunes. ¡El fascismo en África se viste de pensamiento colonial, minería y Croissant!
d) Frente #3: Latinoamérica y el Caribe. El retroceso de Estados Unidos en el resto del mundo, especialmente contra China, se vive de otra forma en la región latino-caribeña. Estamos dentro de las murallas y no fuera de ellas. Golpes de Estado, injerencia, intervención directa o solapada en los procesos políticos estarán a la orden del día. Medidas coercitivas, bloqueo energético y golpes electorales son el reflejo de una política exterior no improvisada, pero sí motivada por la desesperación o la obligación de actuar para revertir la desfavorable tendencia a la pérdida de influencia en manos de países BRICS. Y para mantener un repliegue sostenido —que le permita librar los choques bélicos dirigidos a sentar las bases de negociación del nuevo orden internacional y aletargar el surgimiento orgánico de la multipolaridad—, Estados Unidos necesita que Latinoamérica y el Caribe se mantengan en paz, una paz de tipo unipolar que excluya a China, Rusia e Irán del escenario.
e) Frente # 4: Asia Occidental o Medio Oriente. El destino de Cuba está conectado a esta región; de mantenerse la aparente tendencia a sostenerse la capacidad misilísticas persa y su control sobre el Shat al Arab y el estrecho de Ormuz, Estados Unidos será empujado a una intervención terrestre en Irán bajo una inminente coalición de monarquías pertenecientes al Consejo de Cooperación del Golfo CCG. La paz en Asia Occidental pasa por la mesa de Erdogan en Turkiye. Sus movimientos definirán la tendencia, debemos estar atentos de Ankara, y su solidaridad con Palestina parecería ser más fuerte que la presión ejercida por Washington (los turcos, no intervendrán contra intereses iraníes, sin embargo, no dudarán en accionar focalmente contra los Kurdos de Irak, Irán o Siria sin pensarlo dos veces).
f) Frente # 5: Asia Pacifico. ¡Las fronteras de China se recalientan! La guerra entre Tailandia y Camboya, así como el conflicto entre Pakistán y Afganistán son reflejo de una situación en desarrollo: la necesidad de llevar a China a la guerra, para frenar su desarrollo económico —desarrollo que se ha traducido para el pueblo chino en modelo de esperanza, con base en la realidad económica y la estabilidad política resultante de esta. China es el enemigo estratégico de Estados Unidos y se ha venido preparando aceleradamente para un potencial choque bélico. Su ritmo lo definirá el resultado de la guerra en Irán. El control de Ormuz por los estadounidenses, junto con su influencia sobre Caracas, representan el estrangulamiento energético de Beijing en el corto plazo.
2.5 La fragmentación del imperio: tras la reducción de sus fronteras y la construcción de murallas, los imperios suelen entrar en una fase de repliegue y redistribución —un “movimiento de acordeón” en el despliegue de sus tropas— que antecede a transformaciones más profundas. En este marco, Estados Unidos podría enfrentar una progresiva reconfiguración interna, precedida por microcrisis orientadas a la reorganización político-administrativa. Las tensiones entre el ICE federal y algunos estados —en particular aquellos gobernados por demócratas—, el surgimiento de milicias de autodefensa y el resurgimiento de discursos autonomistas en Texas y California apuntan a una creciente politización de distintos sectores sociales. Si estas dinámicas logran articularse con intereses económicos favorables a la autonomía, podrían abrir paso a nuevas formas de gobierno y de organización territorial.
La sociedad estadounidense se debate entre el impeachment y el establecimiento de una dictadura, lo que ocurriría por primera vez en la larga historia de su democracia liberal.
Debemos reconocer el resurgimiento del fascismo como un fenómeno político, el cual no posee patria. Su patria es el mercado global y los hilos que le manejan son las instituciones financieras y multilaterales. Hay que preguntarse dónde están los servidores. Esa es la sede real del imperialismo, su GPS. El fascismo moderno no se encuentra focalizado en un país determinado, sus tropas son mercenarias y globales. Con la caída de Berlín, en 1945, aprendieron a esconder sus centros neurálgicos, mimetizándose en el propio sistema circulatorio del mercado y las organizaciones multilaterales, y esta es la razón de que seamos espectadores de una tercera guerra mundial.
El desarrollo para todos contra el desarrollo para pocos, periferia contra centro, sueños contra pesadillas, claridad contra penumbras: estos parecieran ser los únicos bandos claros en el panorama internacional actual. ¿De qué lado de la historia te sitúas, amigo y amiga lectora? ¿Mantenemos la esperanza? No dejemos de organizarnos para resistir y seguir luchando contra el imperialismo y sus cipayos que operan dentro de nuestras naciones.
Asamblea General de las Naciones Unidas (4 de diciembre de 1986). Resolución 41/128: Declaración sobre el derecho al desarrollo.
Cubainformación (25 de octubre de 2023). “El bloqueo contra Cuba pretende crear una situación de hambre, zozobra y confusión para lograr un golpe de estado”: Alfred de Zayas [Entrevista]. Especiales Entrevistas. https://www.cubainformacion.tv/especiales/20231025/105736/105736-el-bloqueo-contra-cuba-pretende-crear-una-situacion-de-hambre-zozobra-y-confusion-para-lograr-un-golpe-de-estado-alfred-de-zayas.
Nephew, R. (2018). The Art of Sanctions: A View from the Field [El arte de las sanciones: Una perspectiva desde el terreno]. Columbia University Press.
Naciones Unidas. (s.f.). “Relator Especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales sobre el disfrute de los derechos humanos”. https://www.ohchr.org/es/special-procedures/sr-unilateral-coercive-measures .Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OHCHR).
Observatorio Venezolano Antibloqueo (2026). “Mapa Geopolítico de Sanciones”, OVA. https://observatorio.gob.ve/mapa-geopolitico-sanciones/
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