Temática
El mundo cambió
¿Qué nos quiere enseñar el Coronavirus?
Verónica Itzel Teodores Pérez
Mi ciudad, con eterno insomnio, ¿qué te pasa que te encuentro tan callada? Tú que siempre estás contenta hoy no me dices nada, tú que siempre le sonríes al visitante hoy le volteas la cara, diciéndole quédate en tu casa. Mi ciudad, refugio del sabio y del perdido, del rico y del mendigo, del tranza y del amigo, hoy solo tus calles son testigos de un obligado olvido.
Mi ciudad
Jonathan Martín Abrego Camacho
Producción del espacio público y comunitario
Aguazal Producciones. Valeria Caballero, Helena Brounstain
Coronavirus
Hilda Margarita Castro Cuamatzi
Esa mañana de viernes había iniciado como cualquier otra para Mandy, excepto que al despertar, no escuchaba a Luis cantar en la regadera, como todas las mañanas, lo cual la preocupó un poco, y más cuando, al terminar de vestirse con prisa, se dirigió rápidamente a la cocina, y tomó del refigerador una bebida energética que solía beber cada que no alcanzaba a comer nada por las mañanas.
La cura
Luis Edgar Cueto Arce
4:00 a. m., se activa la alarma, mi madre sale lentamente de su cama, desactiva la alarma y prende la luz. A las afueras los grillos cantan y uno que otro perro ladra frenético a quién sabe qué. Intercambia el pijama por un pantalón blanco que acompaña con una filipina del mismo color. Su maquillaje no le falta
Crónica de una combatiente
Carlos Eduardo Chávez
El antropólogo francés Marc Augé declara que “ahora más que nunca, el mundo tiene miedo (Augé, 2015)” y esa cita toma un significado especial en el contexto por el que estamos atravesando: una pandemia de tal escala que el mundo no había visto en al menos un siglo, después de todo, y según palabras del mismo autor: “El miedo es contagioso”
Nueva crisis, nuevos miedos
Carla Jiovanna Ruiz Juárez
En las noticias ya se habla sobre el virus de Wu Han y Rusia ha decidido cerrar sus fronteras con China. Sin embargo, mi atención está centrada en asuntos más inmediatos. No es la primera vez que tengo problemas debido a mi afán de estudiar de forma independiente en Moscú. Si me hubiera quedado en el Instituto de la Lengua Rusa tendría garantizada una visa de estudiante y menos problemas