Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creatividad.
Esta ventana es para mirar dentro de nosotrxs a través del arte y la creativdad.
Karen Paola Gallardo Rodríguez | Facultad de Química

Resoluciones de solitaria amistad

Número 17 / ABRIL - JUNIO 2025

Colección poética sobre el amor

Picture of Julián García Santín

Julián García Santín

Facultad de Filosofía y Letras

La escalera

Conocides. Gente común,

como un grano de sal.

No les trato ni bien ni mal,

me saludan, les saludo.

Su existencia no es mi asunto.

Hay empatía por la multitud.

 

Cuates. ¿Por dónde empezar?

Cotorreamos de vez en cuando,

chisme tranquilo, sano.

En mi gracia les tengo,

pero no les hablo luego.

Aquí y atrás casi todes están.

 

Amix. Aquí ya estoy procurando.

Cumpleaños anoto, recuerdo

el que me hablen no me es molesto.

Recurro a ellos y consejo les pido,

porque en elles confío.

Con mis manos les he contado.

 

Noyolikniwan. Aquí mis reales.

Les doy mi vida, está en bandeja 

ya que la han cuidado de mil maneras.

Soy un cristal, adentro y fuera ven

lo agridulce y cálido de mi ser.

Solo dos, antes tres, preciosas amistades.

 

De parejas y otres. Consecuencia

de errores míos y ajenos.

Se ha sufrido y llorado por aquellos.

Traiciones, malentendidos,

ha habido perdones, pero se han ido.

Su camino no es mi incumbencia.

 

Así suben y bajan los sujetos 

a mi cariño comprensión y ternura.

Y así bajo y subo de otras alturas.

Merecer la amistad es gran tarea,

pero que sucumbe a la marea 

del amor y mutuo respeto.

 

¿Aún somos..?

Un no sé qué

que qué sé yo.

Se inhala, se exhala,

se cala pero no se habla. 

 

Ese no sé qué 

que crece, que habita

en la duda de lo cotidiano,

en la certeza de lo extraño.

 

El qué sé yo

que ignoro pero ¡ahí,

ahí está, te lo juro!

No estoy loco… Solo inseguro.

 

No sé por qué

no hablamos de esto.

¿Será que en realidad

nunca hubo de qué hablar?

 

Sé que no molesto,

pero sé que no conforto.

Ese qué sé yo 

sigue presente hoy.

 

No sé qué hacer,

no sé cómo hablarte.

Ese silencio incómodo,

esa compañía solitaria.

 

Ese no sé qué

que qué sé yo.

Nos divide, nos encuentra,

nos junta pero nos aparta.

 

Ese qué sé yo

que no sé qué.

Donde la vida pasa 

y que de vínculo no hubo nada.

 

Resoluciones de año nuevo

No sé qué es peor:

si tu ausencia que presente

encarna al recuerdo,

o tu presencia que ausente 

a mi soledad alimentan.

 

Pudimos festejar

estos días como siempre.

Ya no ocurrió,

se fue antes de diciembre 

el cariño que teníamos.

 

Endeble resultó.

Confié en tus dimes y diretes,

amé tus errores,

te corregí tantas veces

todas con amor

 

íntimo y cercano.

Pero yo ya no soy ese

que te esperaba y

justificó las sandeces

que babeabas.

 

Supongo que no eres aquella 

sombra que estremece

mis pensamientos 

con tus entremeses

que eran como febrero:

 

fríos, secos y sin gracia.

Corazón mío, confidente

perdido, Rómulo fallido,

coyote, gran sorete.

Fallarme sería extrañarte.

 

Tampoco me añores,

santo no soy. También dañé

sin querer y queriendo.

Cargo con cómo te fallé

poque me creí el centro.

 

Desollando con pedernal, 

con sal y limón me comía

entre risas tus dolores,

inseguridades; y tus heridas

abría y cerraba con inocente

 

crueldad que mal leí

como amistad cuando era 

negligencia pura y cruda.

Pero ya no, nomás queda

esa ceniza empapada

 

por las lágrimas del cariño

que guardo al recordarte.

Perdonado mi amado,

me obligó a dejarte

y perdonarme te pido.

 

Te tendré como amigo

siempre dentro de mi carne.

Mas contigo no estaré,

se nos hizo tarde

para sanar y separados crecer.

Más sobre Ventana Interior

En ausencia de…

En ausencia de…

Por Alexis Boleaga
¿Qué vida puede vivirse así?

Leer
Sagrado corazón y otros poemas

Sagrado corazón y otros poemas

Por Sebastián Romo Soto
Entre enseñanza, cuidados y amor

Leer
La ciudad de los grandes esfuerzos

La ciudad de los grandes esfuerzos

Por Omar Hernández Beltrán
La utopía, que todos vivan en paz

Leer
La violencia que anida en tus ojos

La violencia que anida en tus ojos

Por Ulises Flores Hernández
Si te asaltan, no mires los ojos del ladrón

Leer
El gigante de alas metálicas

El gigante de alas metálicas

Por Ángela Nayeli Becerril Rojas
Cuando el progreso afila sus alas sobre la vida

Leer
El fin de la maña

El fin de la maña

Por Diego Yael Hernández Rodríguez
¿Qué anécdotas surgen cuando el miedo ya no gobierna?

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Resoluciones de solitaria amistad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

twelve − five =