¿Para ser aesthetic hay que estar siempre agotados?
Por: Banshee Gómez Gutiérrez
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Escuela Nacional Preparatoria Plantel 3
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En México la escena punk no es cualquiera, encuentra el lugar que estuvo buscando a través de los mexicanos marginados, oprimidos y cansados de las injusticias de las marcadas clases sociales y el mal gobierno, generando el escenario perfecto para un movimiento social y cultural que se convertiría en un estilo de vida para muchos, en una ideología y una parte esencial de la vida de cada mexicano.
El movimiento punk llega a México aproximadamente a finales de los años 70s y aunque al comienzo no se sabía cómo definirlo, fue con el paso de los años que se fue estructurando y adaptando a la realidad de nuestro país, el movimiento “chocó” con los pensamientos y las buenas costumbres de las generaciones de adultos de la época. El punk llegó a este país con las influencias de Inglaterra y Estados Unidos, donde se unió de cierta forma al anarquismo gracias a la estética, el sonido fuerte, abrumador e incluso alarmante que representaba el punk como analogía a la resistencia y fuerza ante el poder.
Sin embargo, en México este movimiento se desarrolla de poco a poco y el sector social que recibe y adapta la escena punk pertenece a las localidades marginadas del entonces Distrito Federal, las cuales fueron obligadas a vivir en las periferias de la ciudad con espacios inhabitables, pocos ingresos y carencias.
Con el peso del sistema y un sentimiento de represión constante, lxs punks fueron la cara del movimiento de contracultura de ese tiempo y quizás por ello esta marca quedó en el corazón de quienes lo siguieron y se comprometieron con su ideología. Sentirse recibido y comprendido a pesar de no tener el presupuesto de para comprar la ropa de moda o el último disco de la banda más famosa, hizo que improvisar fuera la clave. Es ahí fue donde nació el “Hazlo tú mismx” y es por eso que la escena se enriqueció con la creatividad y personalidad de cada individuo: crea tus propias prendas, reutiliza la ropa de tu armario, recoge la ropa del basurero (en buen estado) e incluso, eres punk a pesar de tener puesto el pantalón que utilizaste durante toda tu jornada de trabajo.
Por otro lado, hoy en día olvidamos un tema del que a veces también nos incomoda hablar: el bienestar emocional. Aunque esto fue algo que tal vez no fue el foco del movimiento punk en su época es algo que siempre está presente, pues en un país con tantas problemáticas como la desaparición de personas, la violencia normalizada, la inseguridad y la pobreza, inevitablemente son y siguen siendo importantes en nuestro desarrollo como individuos y el forjamiento de un sentido social que nos afecta a todxs.
Seguramente es común escuchar que quienes buscan su bienestar psicológico y emocional son exagerados, rebeldes, incoherentes o inadaptadxs, pero me siento orgullosa de conocer y ser parte de lo mucho que ha progresado el pensamiento de la sociedad, en México el punk nunca a dejado de existir pues una resistencia cultural y diversa nos ha enseñado cómo soportar.
A pesar de que muchas personas piensan que al hablar de bienestar emocional es parte de una moda y del intento de parecer más interesantes y sensibles ante lxs demás, quienes tienen el valor de enfrentarse a sí mismxs, de auto conocerse, detectar patrones, establecer límites y aplicar los valores propios y también los esenciales para la convivencia son quienes le recuerdan a la población que estar bien contigo mismx es estar bien con todxs.
No niego que existen personas que no saben a qué se refieren cuando hablan de bienestar, que prefieren “tratarse” pero siguen cometiendo las mismas conductas dañinas Sin embargo el nuevo significado del “Házlo tu mismx´” que obtenemos del punk en nuestra actualidad es una iniciativa que podemos tener para aceptar la responsabilidad y preocupación por nuestro entorno y el de la sociedad en su conjunto.
En un mundo lleno de percepciones, diferentes, de tecnologías que te hacen entrar en contacto con millones de personas y pensamientos al mismo tiempo, nuestro valor como personas radica cuando nos detenemos, apagamos la pantalla y comenzamos a cuestionar, analizar y comprender nuestro propio entorno. Para lograrlo necesitamos ir de la mano de la unión, la autoexploración, la comunicación asertiva, pero sobre todo la humanización pues todxs vivimos contextos sociales, emocionales y económicos diferentes, pero no por ello merecemos ser discriminadxs.
Soy consciente de que muchas veces usamos el mundo de la tecnología por temor a enfrentar nuestra realidad, pero más vale enfrentar, reconocer e intentar cambiar. Podemos hacerlo empezando por algo mínimo: preguntarnos el por qué de la forma en la que nos percibimos para ya nunca ignorar y repetir el patrón de injusticias, acciones o críticas que un día nos hicieron sufrir en soledad o en conjunto. Eso sí lo podemos hacer nosotrxs mismxs.
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