En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
Crédito: María Fernanda García Camacho | Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Picture of Ángel Sabás Miguel Cruz

Ángel Sabás Miguel Cruz

Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco

Soy Anxel, un CCHero normal, amo la pizza, el color rojo, ver series de romance, principalmente Hearstopper (algún día espero tener un romance así), me encanta la fotografía, las coffee dates (no vivo sin café). Me gustaría estudiar Derecho en CU y lograr todos mis sueños y para finalizar: amo mi CCHito lindo, orgullosamente sangre azul y piel dorada 💙💛

Qué hueva, lo haré con IA

Número 19 / OCTUBRE - DICIEMBRE 2025

No más aprender a aprender ni aprender a hacer

Picture of Ángel Sabás Miguel Cruz

Ángel Sabás Miguel Cruz

Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco

Inteligencia artificial (IA), ¿quién no la ha usado? Cuando se te olvida hacer la tarea o simplemente tienes “hueva” de hacerla por ti solo, abres la app y le pides que te lo haga todo. Yo lo admito pues también lo he hecho (quién sabe, tal vez esto esté redactado por IA).

La verdad es que la IA ha llegado para quedarse, estamos en un mundo en el que la tecnología avanza a pasos agigantados, por lo que pienso que más bien debemos adaptarnos a convivir con ella, no por nada se dice que la IA es la herramienta del futuro (de un futuro no muy lejano).

La inteligencia artificial tiene muchísimas funciones, más de las que creemos y no sólo se limita a hacer nuestros trabajos escolares, eso lo abordaremos más adelante. Por ello, además del impacto cognitivo, nos enfocaremos en responder estas preguntas: ¿puede la IA pensar por nosotros? ¿En qué medida puede ayudarnos a mejorar el mundo? ¿En qué afecta nuestras labores dentro y fuera de la universidad? ¿Cuáles son las consecuencias y peligros de usar esta aplicación?

La IA no puede pensar completamente por nosotros, aunque ya buena parte de los jóvenes en México y el mundo la usa con regularidad. Investigando, me enteré de que existen los “amigos digitales” impulsados por IA, los cuales no se enfocan nada más en darnos ideas o reflexiones, sino que sirven para las cuestiones más elementales; por ejemplo, algunos jóvenes usan la IA para pedir recomendaciones de restaurantes, tips de maquillaje, e incluso piden consejos para tomar decisiones de vida, ya que siempre está disponible para nosotros a diferencia de cualquier humano. Esto confirma que la IA puede pensar por nosotros, pero no por completo (al menos por ahora), y sobre todo, nos hace reflexionar sobre los nuevos cambios en las relaciones humanas.

La IA ha traído muchas cosas positivas y negativas. Entre los aportes positivos más importantes, encontramos que se ha comenzado a insertar en la educación, y con esto no me refiero a hacernos la tarea para copiar nada más, sino que se ha implementado también para mejorar el conocimiento con búsquedas más rápidas y específicas; en el gobierno se ha utilizado para mejorar la calidad de los servicios públicos digitales, aunque en México esto todavía es relativo (el SAT, por ejemplo, la ha implementado para revisar las declaraciones de contribuyentes y optimizar procesos); en lo jurídico, existen herramientas impulsadas por IA para fortalecer el conocimiento y eficientar la práctica del derecho; en la medicina sirve para detectar enfermedades con mayor prontitud y enfoque, así como para predecir resultados; además se ha comenzado a utilizar por gobiernos y empresas para sofisticar la ciberseguridad. Los casos así pueden continuar sin fin.

Lo cierto es que en la universidad, la IA también afecta en nuestras labores escolares, ya que muchas veces le solicitamos que haga todo el trabajo por nosotros. Esto último contradice el lema del Colegio de Ciencias y Humanidades: “Aprender a aprender y aprender a hacer”, y también de cierta forma “mata” nuestro pensamiento crítico y reflexivo, cuando solo copiamos y no pensamos por nuestra cuenta. Ante esto, algunos maestros han comenzado a detectar en sus evaluaciones cuándo es que algo está elaborado con IA y, de esta manera, bajan nuestras calificaciones, lo cual a la larga puede perjudicar nuestro historial académico.

Es una situación complicada pues tampoco podemos usar a la IA como respaldo cien por ciento confiable para la información, ya que muchas veces carece de fuentes verificables y puede inventar datos, literalmente. 

Fuera de la universidad, la IA puede causarnos problemas para pensar, ya que un uso constante puede volver “flojo” a nuestro cerebro. Además, ha comenzado a detonar despidos en distintos trabajos, ya que la IA comenzó a reemplazar ciertos puestos que antes eran ejecutados por humanos; sobre esto último, el otro día, escuché que algunos directivos o ejecutivos ya cuentan con asistentes virtuales y eso ha causado el despido de muchos asistentes o secretarias. Estamos siendo reemplazados por la tecnología. 

Las consecuencias y peligros de la IA son muchos. Por un lado, uno de los puntos más delicados sobre los peligros de la IA es que puede crear imágenes e información falsa, incluso pornografía. Esto me hace recordar el caso ocurrido en el Instituto Politécnico Nacional, donde un joven estudiante de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) Unidad Santo Tomás, utilizó IA para desnudar a sus compañeras y vender sus imágenes por internet. Se le encontró una tableta con más de 116 mil imágenes y 20 mil videos de contenido sexual (elaborado con IA) de chicas de entre 17 y 25 años, razón por la que fue procesado penalmente. Asimismo, entre los riesgos se encuentra la creación de estafas, como es el caso de algunos videos de personajes famosos pidiendo dinero o la suplantación de voces familiares con el mismo fin. Esto último sucede dado que la IA recopila cada uno de nuestros datos y, con ello, nuestra información e identidad están a disposición de este recurso tecnológico, o mejor dicho, de quienes lo utilicen.

Otra dimensión ética importante que podemos recuperar sobre los riesgos de la IA, es con respecto al arte. Y es que la IA pone en entredicho la elaboración del trabajo artístico, pensemos solamente en aquella polémica reciente con el trend viral de TikTok, donde se pedía a ChatGPT elaborar imágenes con estilo Studio Ghibli; el problema fue que Hayao Miyazaki, creador original de estas obras, se indignó y declaró su postura en contra pues la IA producía en minutos lo que a él le llevó años imaginar, violando así sus derechos de autor y a sus creaciones. 

Finalmente, y más allá de cualquier postura ideológica, podemos sostener que un uso constante de la IA puede generar dependencia y debilitar nuestras habilidades cognitivas, sociales y de resolución de problemas. ¿La IA es una estupidez o nos conduce a la estupidez?, es una pregunta válida. Pienso que al menos ahora podemos sostener que depende del uso que le demos pues como hemos visto ha traído cosas positivas y negativas. Debemos usarla con cuidado, adaptarnos a ella y aprender cómo usarla correctamente, humanamente, porque igual que una enfermedad crónica: llegó para quedarse.

Lee aquí más artículos relacionados

¿Los procesos y la metodología condicionan al arte?

¿Los procesos y la metodología condicionan al arte?

Por: Brandon Antonio Muñoz Salazar
Las IA desplazan a los artistas con mercancía disfrazada de arte

Leer
Her y la vida real: una reflexión sobre emociones digitalizadas

Her y la vida real: una reflexión sobre emociones digitalizadas

Por: Mariel Analai Brito Lievanos
¿Realidad o ficción? El riesgo de enamorarse de una inteligencia artificial

Leer
IA en la educación:

IA en la educación:

Por: Ricardo Alonso Arévalo Garcilazo
Entre la innovación y la mediocridad pedagógica

Leer
Inteligencia con medida y prudencia

Inteligencia con medida y prudencia

Por: Sebastián Coronel Osnaya
¿Hasta dónde debemos llegar con la IA?

Leer
Cerebro al horno: internet e inteligencia artificial para llevar

Cerebro al horno: internet e inteligencia artificial para llevar

Por: Ik Emmanuel Anguiano Gutiérrez
La moralización del medio como consecuencia de la relación entre la tecnología y el pensamiento

Leer
Impacto de las ciencIAs hoy

Impacto de las ciencIAs hoy

Por: Alejandro Huerta Hernández
No a la prohibición, sí al uso correcto

Leer

Deja tus comentarios sobre el artículo

Qué hueva, lo haré con IA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

eighteen − seventeen =