¿Para ser aesthetic hay que estar siempre agotados?
Por: Banshee Gómez Gutiérrez
Cuando el descanso parece un acto de rebeldía
Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón
Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón
A veces, entre el ajetreo de la vida cotidiana, olvidamos tomar un momento para nosotros. Un espacio para relajarnos, sentir y expresarnos, donde podamos dejar fluir la creatividad mientras nos liberamos del estrés. El arte es una forma de expresarnos y relajarnos; también nos permite encontrarnos, hallar paz y conectar con nuestras emociones.
El arte es algo mágico porque nos permite liberar nuestros sentimientos y soltar aquello que atormenta nuestras mentes o, por el contrario, expresar todo lo maravilloso que sentimos ante las cosas que nos rodean: aquello que nos conmueve, nos asombra o nos provoca sensaciones que ni siquiera podemos explicar.
Es una forma de mostrar a los demás nuestro sentir, nuestra historia y nuestra percepción, dejando que se asome nuestro mundo interior. También es una forma de manifestarnos contra algo, de incomodar y de cuestionar. El arte es mágico porque no hay nada que pueda limitar la creatividad ni la imaginación cuando nos atrevemos a sentir y crear.
A lo largo de mi vida he visto a muchas personas tener la idea de que, si lo que estás haciendo no es algo productivo, entonces no sirve. Entre todo el ajetreo cotidiano, muchos podrán decir: “¿Y eso para qué?”, al vernos crear, o “¿Y eso de qué te sirve?”.
Pero, al vivir en un sistema que solo nos exige producir constantemente, darnos un respiro, un tiempo para crear y expresarnos, se convierte en un acto de rebeldía y de resistencia. Cada vez tenemos menos tiempo para nosotros mismos y para permitirnos indagar en nuestras emociones.
Algo que me gusta mucho hacer es el junk journal, una actividad que consiste en tomar desechos o, mejor dicho, rescatar aquello que algunos considerarían como tales. Se trata de recolectar envolturas, tickets, etiquetas, estampas, empaques, boletos, folletos, volantes o pedazos de algo que vamos a desechar. Es ir juntando fragmentos de nuestros recuerdos y pegarlos en una libreta, como si fuera un gran collage. Me gusta recortar y pegar mientras olvido todo lo demás, aunque sea por un momento; me hace sentir mucha calma.
Otra cosa que me gusta hacer es recolectar flores y hojitas de los árboles que encuentro tiradas o que me regalan. Me gusta guardarlas entre las páginas de alguna libreta hasta que se sequen y, posteriormente, hacer stickers con papelitos que reutilizo de otros adhesivos y un poco de cinta adhesiva. A veces simplemente las enmico para que se conserven y pueda convertirlas en separadores o usarlas para decorar algo.
También me resulta muy relajante hacer figuritas con fomi moldeable o colorear dibujos, no solo con colores o pinturas, sino también con maquillaje, como labiales, rímel, sombras de ojos o cualquier cosa que encuentre y pueda pigmentar. Son actividades que me brindan un momento de serenidad y me ayudan a pasar un rato conmigo misma, encontrando tranquilidad.
Existen muchas formas de expresarnos y relajarnos a través del arte. Podemos hacerlo mediante manualidades, dibujo, color o cualquier actividad que nos permita dejar volar la creatividad mientras conectamos con nuestras emociones.
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