Entre vagones
Por: Bellaneyra Galán
Una hermosa experiencia de viajar en el Metro
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Azcapotzalco
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Azcapotzalco
Los niños hablan de avanzar.
Los adultos hablan de volver.
¿Y nosotros?
“El tiempo está en tus manos…” ¿Por qué se siente tan pesado cuando lo escuchamos?
Veo mis manos, mis manos llenas de arena; mi tiempo. Apenas levantó la mirada y entonces…toda la arena cayó. Fuerte. Rápido y sin darme tiempo de respirar.
Me frustro, me carcomo, porque mientras yo hago algo, el otro va 2 o 3 pasos delante de mí. No puedo tomarme mi tiempo para pensar, solo para actuar. Manejo rápido cuando no hay prisa porque siento que me quedé atrás.
“¿Viste que Marianita sacó 10 en todas sus materias?”, “¿Viste que fulanito se fue de intercambio?”, “¿Viste que Juanito sí tuvo el valor de hacerlo…?”
Sí. Lo vi.
Toda mi vida he sido joven y, sin embargo, me piden que pise el pedal, que aceleré y meta en primera sin mirar atrás. No hay tiempo para mirar lo que hice, sino lo que hago.
¿Y entonces cuando me detengo? ¿O es que en la UNAM el éxito solo se mide en semestres terminados y no en lo que aprendimos a vivir mientras tanto?
3 Responses
Excelente artículo como Mamá me hace reflexionar, sobre el respeto y la individualidad de cada hijo. Disfrutando el proceso.
Es muuuy conmovedor y tiene razón, todos deberíamos intentarlo, tener esa oportunidad y librarnos del hostigamiento de otros por no hacer lo que no podemos. Porque todos vamos a nuestro ritmo.
Muy cierto ahora los jóvenes quieren ir muy rápido aunque hay que frenar un poco por que la vida sólo es una