Anatomía de la guerra
Por: Obed Joao da Silva Botello
La guerra ya no solo se libra con armas
Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco
Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco
¿Has sentido que los demás tienen una vida mucho más emocionante que la tuya? Esta sensación se da cuando piensas que te estás perdiendo de una situación o cosa importante que otras personas ya tienen, o ya conocen, y tú aún no lo has descubierto, a esta incomodidad se le conoce cómo FOMO (Fear of Missing Out). No es solo una palabra que se volvió tendencia, es un fenómeno psicológico que te hace querer estar en todas partes o probar de todo, es una ansiedad social que surge de la percepción de que no disfrutas tu vida como otras personas lo hacen. Piensas que los demás experimentan vivencias más gratificantes e importantes que las tuyas, y esto te lleva a una comparación constante: mientras tú ves fotos de un concierto increíble y un viaje a una ciudad hermosa, tu cerebro interpreta que te estás perdiendo la oportunidad de hacer lo mismo.
Cada segundo parece que ocurre algo nuevo en algún lugar del mundo, negocios, viajes soñados, experiencias únicas, amistades unidas y hasta romances de cuentos de hadas. Esto te hace decir “sí” a planes que no te entusiasman o a comprar cosas que en realidad no necesitas. El FOMO ocasiona que disfrutes menos de tus vivencias e incluso te desconecta poco a poco de lo que en realidad importa. Estar en todos lados es imposible; sin embargo, este pensamiento te empuja a querer intentarlo, dejándote agotado, con una sobrecarga digital a causa del apego que generas en tus dispositivos, así cómo un desgaste emocional por la constante comparación con otras personas y la toma de decisiones impulsivas que repercuten de forma negativa en tu vida cotidiana.
Esta inquietud va más allá de las redes sociales, el FOMO se alimenta de la necesidad humana de pertenecer. Nuestro cerebro primitivo interpreta cada oportunidad perdida como una amenaza a nuestra relevancia, no queremos sentirnos fuera. Por eso, aunque algunas de esas fotos están editadas y sabemos que en la realidad no se puede ser feliz en todo momento, nuestra mente alimenta el miedo de quedarnos atrás al pensar que los demás poseen algo que tú no.
Cuanto más hay por experimentar, más sentimos que no lo hacemos lo suficiente. La alegría y la plenitud está en la sencillez y en valorar el esfuerzo para lograr metas más grandes. Conseguir ese viaje, e incluso ese trabajo de tus sueños, depende de ti. Claro, a veces tomamos de ejemplo a otras personas para representarnos a nosotros mismos, la comparación es humana, pero no hay que perder de vista nuestra propia vida, al final eres tú quien la construye y decide cómo sobrellevarla. No te preocupes por las cosas que aún no tienes, es importante plantearte lo que verdaderamente quieres, lo que deseas con todo tu corazón, y todos los días deberías disfrutarlos como si ya lo tuvieras.
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