Entre vagones
Por: Bellaneyra Galán
Una hermosa experiencia de viajar en el Metro
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 4 Vidal Castañeda y Nájera
Escuela Nacional Preparatoria Plantel 4 Vidal Castañeda y Nájera
En el campo no existe más camino que la larga carretera polvorienta; arde el asfalto bajo el sol cansino y el aire sabe a tierra cenicienta.
Toda mi vida vive en su destino, todo dolor en ella se aposenta; cada recuerdo vuelve peregrino por la extensión inmóvil y violenta.
En la carretera mataron a mi perra. Los vecinos dijeron: “Ahí se encuentra”. Fui hasta su cuerpo tibio entre la tierra y algo en mi pecho se quedó sin puerta.
La casa de mi abuela daba al paso de las carrozas lentas del poblado; ella miraba en silencioso abrazo y murmuraba: “alguien ha descansado”.
Yo contemplaba, niña y temblorosa, cómo la muerte atravesaba el día; la poca gente del lugar brumoso se iba despacio hacia la lejanía.
También cuentan que hay una aparecida que vaga sola al borde del camino; murió esperando el autobús, perdida, mirando el polvo gris del desatino.
Tres veces del espanto han curado a mis hermanos por mirar su sombra; y aun así sigue el pueblo acostumbrado a aquello que la noche nunca nombra.
En la carretera para el narco,
allí se pasa en sombras la “mercancía”; por ellos no atraviesa ya el embargo ni el camión de tortillas cada día.
Y aunque la noche ruge amenazante, aunque el silencio pese todavía, el miedo se volvió cosa distante: vivir aquí también lo borraría.