Desmorados y desajolotizados
Por: Jesús Axel Cuapio García
Un Mundial que maquilló la ciudad, no sus problemas
Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón
Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón
Seguramente fuiste testigo visualmente de que en la Ciudad de México, tuvimos una gran invasión de dos cosas en particular; el color morado y la sobreexposición del ajolote como símbolo representativo para el Mundial de Fútbol en avenidas, carteles publicitarios, souvenirs, baños públicos, vaya, hasta en la propaganda oficial del Gobierno de la Ciudad de México se puede observar que la imagen que acompaña los logos del gobierno, es un ajolote con temática futbolera, sin embargo, todo lo que te acabo de mencionar, fue a costa de volver un caos, la vida cotidiana de una ciudad que no duerme, normal en una de las capitales más importantes del mundo, y más cuando el 11 de Junio de 2026, hizo historia como la primera ciudad en inaugurar tres veces una justa mundialista (1970, 1986 y 40 años después), desatando el júbilo nacional de un país que necesitaba reconectar con una ilusión efímera, pero igual de poderosa; que los 26 jugadores lleguen lejos en este mundial de fútbol.
Hablando de los de a pie, se realizaron (a medias), modernizaciones de diseño, señaléticas y acabados que, a como se trató de dar a entender por Adrián Ruvalcaba (Director del Metro), se realizaron por la temática de la estación a remodelar, por ejemplo, la Estación Bellas Artes tuvo acabados replicados a la entrada principal del Palacio de Bellas Artes, y así sucesivamente, cómo verás, ha sido una situación que volteó de cabeza a todos los ciudadanos de la metrópoli más concurrida de Latinoamérica, y más si te das cuenta que solo fue para barrer el mugrero a los ojos del extranjero, objetivo que han logrado a través de tendencias como disfrazarse de forma elegante y pulcra, algo de la que Porfirio Diaz se hubiera sentido orgulloso por el afrancesamiento de la estación, pues demuestra que el chantaje socioemocional sigue funcionando ahora en forma de sentir “fomo” por no ser parte de tendencias absurdas y burlándose de la forma de transporte de miles de personas.
Sumado a ello, se realizaron en simultáneo, diversas obras de expansión de transporte público, como el Trolebús que extendió operaciones desde Ciudad Universitaria hacia el Estadio Azteca, en lo que sería la fallida Línea 0 del Metrobús (el proyecto más ambicioso jamás realizado en el Metrobús, pues tendría más de 60 estaciones en un circuito que pasaría por Circuito Interior y tendría varias terminales, mismo que finalmente fue cancelado), y la obra maestra de este gobierno de utopías, la Calzada Flotante ubicada en Calzada de Tlalpan, la cual ha sido demasiado polémica por su poca viabilidad en la estructura que pasa por encima de la línea 2 del Metro y por lo innecesario en una de las vías primarias más transitadas de la Ciudad de México, mismas que aunada a la implementación casi improvisada de una Ciclovía llamada México Tenochtitlan que va desde el Zócalo de la Ciudad de México, pasando por Tlalpan hasta llegar al mismo recinto deportivo, ha generado en pocos meses, inconformidades tanto para los que circulan por esta vía, como las mujeres que ejercen el oficio más antiguo del mundo, ya que sus servicios se han visto afectados por las implementaciones antes mencionadas que hacen difícil acceso hacia las banquetas, donde están instaladas.
Si lo vemos de forma estética, los cambios que se hicieron en las estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, principalmente en aquellas donde se registran mayores concentraciones de extranjeros (Auditorio, Bellas Artes, Hidalgo, el cual se ha vuelto muy viral por su estética afrancesada, entre otros), han sido muy atractivos para la ciudadanía, pues en más de 50 años, es la primera ocasión en que realmente se ven cambios significativos en una línea que es clave en la movilidad y que sin duda alguna, necesitaba una nueva cara, sin embargo, no hay que dejar de lado que lamentablemente, si no hubiera acontecido el Mundial, hubiéramos tardado mucho tiempo para ver el mantenimiento total de este sistema de transporte público que con todo y sus condiciones mermadas por el paso del tiempo, siguen siendo uno de los medios de transporte más baratos y utilizados por la gente de la Ciudad de México, pues hasta la tarjeta de acceso al transporte tuvo una nueva cara, con temática futbolera, hecha por Kevin Cuevas (@kevcuev en Instagram)
Con todo lo anterior mencionado, tenemos que desglosar lo que a mucha gente le causó curiosidad e indignación a la vez, pues la narrativa de diversidad y orgullo nacional que con mucho fervor expresa Clara Brugada y el gabinete que la respalda, no se concretan del todo con la realidad de la capital; pues en primer lugar, el color morado, se ha manejado como el color de la lucha de las mujeres por la igualdad de oportunidades e incluso, tomando la bandera del feminismo, sin embargo, la realidad es muy diferente, pues las mujeres siguen siendo víctimas de los actos más atroces posibles, por el simple hecho de ser mujeres, en el denominado Tiempo de Mujeres, que solo hablan por la Presidenta con A de Mujer.
Pero el color morado no solo fue la inclusión forzada de una ideología tergiversada a mal y equivocada por el poder (hasta canción tuvo, pero no vamos a hablar de lo mal que le fue a Julieta Venegas por andar metiendo niñas a un Mundial Varonil), también fue el color invasivo en las avenidas principales, puentes peatonales, postes, modulos de información, fachadas en departamentos del gobierno, que se ve bonito, salvo que no es el color que recomiendan los manuales de tránsito, y por ende, como escena de la Pantera Rosa, se “desmoradizaron” las calles a su color habitual, el color amarillo, y por último, lo que más sensación ha causado en la gente extranjera, junto con la indignación local; la ajolotización del espacio público, pues desde inicios de año, el símbolo que adoptó el gobierno para representar el orgullo local, es el ajolote albino (el ajolote color rosa), pues es una de las especies más importantes de la Ciudad de México y por imagen, una de las más bonitas visualmente (para no variar), pero la realidad es que el Pueblo de Xochimilco, vive un momento complicado, entre el cambio climático, el abandono gubernamental, sumado a la disputa de las tierras por personas que solo velan por sus intereses a costa de la explotación de las tierras de donde provienen los ajolotes (que en náhuatl significa “monstruo de agua”, y por ende, no lo podía representar un ajolote de color negro como en realidad es el ajolote), hacen que la utopia del “todo en la capital está en orden y vivimos en paz como una bonita vecindad”, caiga como castillo de naipes, mismos que se demostraron con la campal afuera del Estadio Azteca mientras caía el gol de México junto con el reclamo legal de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), mismo que decidió tomarse un descanso ayer del plantón que mantenían desde el 1 de Junio, pues hasta los mejores guerreros necesitan recuperar fuerzas para lo que sigue.
Hay que recordar que el reclamo NO es que se juegue al fútbol, sería completamente absurdo que reneguemos del deporte más popular en nuestro país, no por nada, equipos de fútbol como el América, las Chivas, Cruz Azul, Tigres, Monterrey, hasta los mismísimos Pumas, han construido un legado indiscutible, no por nada, México es el país que más aficionados congrega en justas mundialistas después del país anfitrión, sin embargo, la realidad es muy diferente a la del verano de 1986 o de 1970, 40 años después, los problemas sociales se han acrecentado y lastimado a nuestro país como pocas veces sucede, pues la inseguridad ha sido la kriptonita de cualquier gobierno en curso, aunado a la cifra de desaparecidos, de personas asesinadas por homicidios dolosos, feminicidios y miles de razones más, lo hace bastante preocupante y difícil de mencionar con normalidad, pues nadie ha logrado revertir por más intentos que se hagan de disminuirla, ya que la razón de estas atrocidades es más profunda, y más cuando el problema a exterminar, se encuentra con nuestro vecino tanto geográfico como comercial.
Uno pensaría que al cierre de esta edición, el Mundial lograría que las reparaciones y mantenimientos generales se terminaran junto con el torneo, sin embargo, después del Mundial, se pretende hacer de cero, la Línea 3, la más concurrida de todas las líneas en la Ciudad de México, algo que si no se planea de forma responsable, sería el punto de quiebre de aquellos que buscan un chispazo para iniciar una revuelta, pero, sabemos de antemano que los movimientos sociales y justas deportivas en México, siempre serán motivos de alarma, pues no tendré que explicar qué sucedió la última ocasión que estudiantes de múltiples universidades protestaron contra el gobierno meses, semanas y días antes de un evento deportivo con 6 aros de colores.
El Mundial de México aunque solo son 13 partidos de las cuales, ya se jugaron 6, vuelve a demostrar que nuestro país, a pesar de que tuvo cambios significativos de un día para otro, y el caos que con ello provocaron, está capacitado para realizar cualquier justa deportiva y seguir siendo referentes en demostrar la calidez que solo México sabe ofrecer a sus visitantes, pues es reconfortante que los expertos en deportes consideran que los mejores mundiales de la historia, se han hecho en México, por su paso a la modernidad y sus momentos memorables ocurridos en el mítico Estadio Azteca (aunque los intereses económicos lo quieran llamar con el nombre de un banco), que con el pitazo inicial de México contra Sudáfrica el 11 de Junio de 2026, se volvió en el primer estadio (y el único a nivel mundial), en albergar 3 inauguraciones consecutivas, lo cual, nos guste o no, hace que México sea un referente indiscutido para realizar eventos de alto calibre.
No te voy a mentir, imágenes como las del Ángel de la Independencia a tope con las victorias de México, la de mexicanos haciendo sentir felices a todos los extranjeros, desde el tequilazo hasta hacerlos volar por los aires, hacen que todos pidan a gritos que la FIFA se lamente por no haber dejado que solo México realizara el Mundial, vaya, al menos la final en el emblemático templo del fútbol, como lo catalogó Gianni Infantino (Presidente de la FIFA), en su momento, y de todo corazón, rompiendo con el protocolo, deseo que la Selección Mexicana llegue lejos, muy lejos de lo que nos han tenido acostumbrados en el pasado, pues en momentos tan difíciles como los que vivimos previo al Mundial, estas victorias contra Sudáfrica y Corea del Sur hacen que se vean como recompensas a la fidelidad de nuestro país aunque sepamos en qué termina la película, como dijera Efrain Juárez.
Aqui la pregunta obligada sería “¿y si sí?…” pero, “¿y si sí qué?…” (te lo dejaré a libre albedrío).
Por: Jesús Axel Cuapio García
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