Más que un transporte
Por: Barush Cruz
Un espacio para cada persona en el metro del Distrito Federal
FES Cuautitlán
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Para esta segunda parte, nos centraremos en Disney, pues la siguiente parada es la serie de Disney Channel The Owl House. Estrenada en 2020 y creada por la artista queer Dana Terrace, esta historia sigue a Luz, una humana que es transportada a un mundo mágico lleno de brujas y demonios.
El tema central de la serie es la segregación que sufren ciertas personas al ser consideradas raras y tener un estilo de vida que rechaza las normas establecidas en su sociedad. El camino que los personajes toman para encontrar el lugar al que pertenecen y a su comunidad de personas similares a ellos se ve obstaculizado por grupos que sienten un odio inalterable hacia ellos por el simple hecho de ser quienes son. Esta idea se refleja desde el primer episodio de la serie: “Tienen una forma diferente de hacer las cosas, una forma diferente de verlas, que podría hacerlos ver raros, pero también asombrosos”, refiere Luz Noceda, en The Owl House.
Un ejemplo de esto es el sistema de aquelarres impuesto por el emperador Belos, un sistema en el que cualquiera que no quiera limitararse a solo uno o no desee pertenecer a ninguno será unx marginadx. Quien no encaje en un sistema educativo que se basa en una relación autoritaria entre docente y aprendiz también será unx marginadx. Eda le ofrece a Luz algo mucho más sano: una relación de maestra y alumna donde ambas aprenden mutuamente la una de la otra.
The Owl House cuenta con personajes de razas, orientaciones sexuales e identidades de género diversas. La misma protagonista de la serie, Luz Noceda, es una chica neurodivergente, bisexual, de género no conforme y de ascendencia dominicana.
La serie cuenta con mucha representación de la comunidad LGBTQ+, desde personajes con diversas orientaciones sexuales y románticas hasta distintas identidades de género. En esta última categoría entra Raine Whispers, considerade el primer personaje no binarie en una serie de Disney Channel. Líder del aquelarre de bardos e interés amoroso de una de las protagonistas, tiene un rol muy importante en la serie.
Raine usa pronombres neutros, “elle” (they/them en inglés), pero lamentablemente este aspecto del personaje fue censurado en el doblaje latino, donde no fueron respetados sus pronombres y fueron cambiados por pronombres masculinos, “él”.
Esto fue bastante decepcionante para muchxs fans de la serie, al punto de que le actore de voz original de Raine, Avi Roque (quien también utiliza pronombres neutros), se pronunció en redes sociales mediante un comunicado. En él, recalca la importancia del uso correcto de los pronombres como señal de respeto y explica esta censura como “una falta de progreso, conciencia y educación”, y no como un intento malicioso de perjudicar a nadie.
Esta censura ocurrió en la adaptación latinoamericana, pero la serie también ha sido cortada y editada en otros países, principalmente para eliminar todo lo relacionado con la relación de la protagonista y su novia, Amity. También ha habido censuras por escenas consideradas demasiado violentas o terroríficas para lxs niñxs.
A pesar de estas censuras, mucha gente ha proclamado que The Owl House ha podido hacer lo que muchas series de Disney Channel no pudieron en el pasado. Los mismísimos Alex Hirsch (creador de Gravity Falls) y Daron Nefcy (creadora de Star vs. the Forces of Evil) han expresado que Disney le dio mucha más libertad creativa a The Owl Houseque la que les otorgó a sus respectivas series. Esto fue posible gracias al progreso que se ha suscitado en los últimos años, además de la insistencia de Dana Terrace al momento de querer incluir estos temas en su serie.
Al final del día, The Owl House ha sido un hogar y un lugar seguro para muchas personas. Definitivamente lo ha sido para nosotres. Concluimos esta sección con una cita, nuevamente del primer episodio: “Porque los raros debemos estar unidos. Y nadie debería ser castigado por ser como es”, de Luz Noceda, en The Owl House.
La última historia de la que vamos a hablar proviene de una película animada de Netflix: Nimona (2023). Esta película presenta a una chica cambiaformas llamada Nimona. Ella es conocida como el “monstruo” del reino y es temida por ser diferente a las demás personas.
Nimona trata temas de discriminación sistémica, clasismo, alteración histórica e incluso suicidio, y lo hace de una manera simple y entendible para todxs. En esta película también hay bastante representación LGBTQ+: tenemos a Ballister y Ambrosius, quienes mantienen una relación romántica y cuya subtrama seguimos a lo largo de la película; y a la propia Nimona, quien está claramente codificada como un personaje queer, sobre todo en lo referente a su identidad de género: “Pero no soy una niña, soy un tiburón”, dice Nimona,
La historia de esta película se basa en los cómics escritos e ilustrados por Nate Diana Stevenson, mejor conocido como ND Stevenson, un artista bigénero que también es conocido por ser el creador de la serie She-Ra and the Princesses of Power. Comenzó a escribir esta historia cuando iba a la universidad, como una forma de escapar de sus problemas. Era un joven introvertido y calmado, y utilizaba al personaje de Nimona como una manera de expresar sus deseos más profundos de caos y destrucción.
Desde mi perspectiva (Ilse), esta película fue hecha para exponer la realidad que las personas trans y de género queer han estado viviendo en Estados Unidos durante los últimos años. En este país ha ocurrido un enorme retroceso y ha habido cientos de iniciativas que buscan aprobar leyes que les quitarían derechos a las personas con identidades de género diversas. Durante años, las noticias y los medios masivos de comunicación han creado una narrativa que presenta a las personas trans como el enemigo, y la salud mental de esta comunidad vulnerable ha alcanzado niveles preocupantes.
Nimona representa los diversos aspectos de vivir fuera de la norma, tocando temas como la exclusión social, la estigmatización, la antagonización e incluso la violencia y la persecución, especialmente dentro de una sociedad profundamente normada. Nimona y Ballister forman una alianza como los “rechazados” de su sociedad; los medios los colocan como los enemigos dentro de una narrativa que favorece al verdadero antagonista, en este caso, la líder política conservadora del reino: “Los niños, los pequeños… crecen pensando que pueden ser héroes si clavan una espada en el corazón de cualquier ser diferente. ¿Y yo soy el monstruo?”, dice Nimona.
Podemos afirmar que Nimona es una obra de arte. Y no es solo nuestra opinión: estuvo nominada a “Mejor largometraje de animación” en los premios Oscar y los Critics Choice Awards de 2024, además de ganar los premios a “Mejor guion” y “Mejor doblaje” en los Annie Awards.
Dadas las restricciones de la plataforma, no podemos hablar sobre todos y cada uno de los productos y franquicias que han apoyado la representación de distintos tipos de realidades fuera de la norma, así que solo incluimos aquellos que más nos gustan y que han tenido un mayor impacto en nuestras vidas.
Esperamos que les haya gustado este muy breve vistazo a la historia de la cultura pop desde la perspectiva de grupos marginalizados a través de los años.
Por: Barush Cruz
Un espacio para cada persona en el metro del Distrito Federal
Por: Lesly Sarai Martinez Cardenas
El lugar donde se deja el corazón