Violencia sin prejuicios
Por: Gustavo Cervantes Flores
Lastimosa y latente realidad
Facultad de Psicología
Facultad de Psicología
Perdóname el lienzo que pintaste en mí
y del que yo me di un poco a pintar.
Perdóname las especulaciones que te di
de saciar una pasión carnal.
Yo más que nadie soy consciente
de tus labios de enamorada, pero
con los míos muy probablemente nunca darán.
Mis labios son del poeta, del canto y de amores.
Más que de las personas, del vivir y almacenar
recuerdos e historias a borbotones.
En mi código de ética, no me incumbe saber cómo estás.
Sin embargo, con el corazón en la mano,
pregunto por tu bienestar.
Tarde me di cuenta de lo que no siento, ahora
como frío me guardas en el pensamiento. No soy
frío, no soy tibio. Solo que de mi vid no planeo dar mi vino.
Perdona la lujuria que te prometí
y no me di a cumplir. Solo te propongo
de otra forma conocernos y salir.
Recostarnos y tu tierna cara pueda mirar.
O de perdida platicar, que no haya
rencores y saludarnos. Si me lo permites,
tu presencia hace sentido en mi vida.
Si fue todo, bendita eres.
Me despido, te quiero.
Por: Lesly Sarai Martínez Cárdenas
Cuando el amor persiste, aunque todo haya terminado
2 Responses
me encanta tu contenido, admiro tu trabajo y apoyo tus sueños!!
Muchas gracias ☺️ tqm y me alegra que te guste ♡