En estas trincheras nuestras armas son palabras convertidas en argumentos y contra argumentos.
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Cit Rox / Facultad de Artes y Diseño

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Número 22 / JULIO - SEPTIEMBRE 2026

La ciudad mundialista que ignora a sus habitantes

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Daniela Roldán

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

Los pasajeros de la Línea 2 del Metro de la Ciudad de México se cuestionan por qué las reparaciones en la ciudad surgen por y para los turistas del Mundial, y no para atender problemas que los ciudadanos enfrentan a diario.

A partir del lunes 9 de febrero, la Línea 2 del Metro modificó su servicio debido a las reparaciones relacionadas con el Mundial de la FIFA 2026. Se trata de una de las rutas que conecta con el Tren Ligero rumbo al Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, recinto que albergará cinco partidos del torneo. Esto afectó principalmente el funcionamiento de las estaciones San Antonio Abad, Chabacano y Viaducto, que redujeron sus horarios de operación de lunes a sábado y dejaron de funcionar los domingos, siendo sustituidas por servicio gratuito de RTP.

El domingo 29 de marzo acudimos a la parada de RTP ubicada en Metro Xola para conocer cómo viven esta situación quienes utilizan diariamente este sistema de transporte.

 

Moverse siendo vecina del Estadio Azteca: una madre que decide entre la complicada movilidad y quedarse encerrada en casa

 

El viento provocado por el constante paso de vehículos sobre Calzada de Tlalpan arrastra el polvo de las obras hacia los usuarios que esperan abordar un RTP frente al Metro Xola. La intensa luz del sol y el ruido de los motores, los cláxones y la maquinaria convierten la espera en una experiencia agotadora. Las conversaciones se desarrollan a gritos para poder escucharse entre sí.

Fátima Martínez espera su turno cargando a su bebé en una cangurera. La acompaña su madre, quien lleva la pañalera y una pequeña cobija. Me acerco cuando apenas ha avanzado unos metros desde la salida y conversamos. 

—Yo vivo del lado del Estadio Azteca y por eso ya no salgo tanto, porque es un caos el tráfico y los transbordos, especialmente con mi bebé —me comenta Fátima mientras intenta protegerse del polvo y del sol.

Fátima explica que actualmente se dedica al cuidado de su hijo y que, a pesar de las dificultades, prefiere salir a pasear con él antes que “quedarse encerrados toda la semana”. También tiene pendientes personales que muchas veces no logra resolver debido a las complicaciones de movilidad en la zona.

Como ejemplo menciona el día anterior, cuando se celebró el partido entre México y Portugal en el Estadio Banorte. Decidió permanecer en casa debido al intenso tráfico y porque las rutas de RTP disponibles se encontraban saturadas y le resultaban confusas.

—Yo realmente no sé qué estén haciendo en el Metro o en el Estadio, pero esperemos que sí mejoren el servicio del transporte y las estructuras del Metro —dice con una mezcla de amabilidad y resignación.

Según cuenta, el único cambio que ha notado son los nuevos torniquetes electrónicos instalados en la Línea 2. El resto de las modificaciones que afectan su movilidad siguen siendo, para ella, un misterio.

 

Las reparaciones desconocidas por los ciudadanos

 

Los rostros de los usuarios reflejan cansancio, preocupación, molestia y la esperanza de que la larga espera avance con mayor rapidez. La formación de pasajeros se extiende desde la salida del Metro hasta la calle de Napoleón, llegando incluso a obstruir la ciclovía.

Preguntamos a varias personas sobre las obras y sus posibles beneficios. Ninguna conocía con precisión las mejoras anunciadas por el Sistema de Transporte Colectivo Metro.

De acuerdo con comunicados del STC Metro y declaraciones de su director, Adrián Rubalcava, se destinará una inversión de mil millones de pesos para el mejoramiento de la Línea 2.

Con ese presupuesto se prevé aumentar el número de trenes de 26 a 30 unidades, considerando un incremento estimado del 40 % en la afluencia de pasajeros durante el Mundial de 2026. En teoría, usuarias como Fátima ya no tendrían que esperar entre diez y quince minutos para abordar un tren.

También se remodelarán 16 de las 24 estaciones de la línea. De Tasqueña a Revolución se realizarán trabajos de mejoramiento de imagen, mantenimiento de vías, sistemas eléctricos, equipos electrónicos y redes contra incendios, además de la instalación de nuevas cámaras de seguridad.

Mientras tanto, una señora discutía con dos policías cerca de la salida del Metro Xola.

—Cuando me acerqué a preguntar por el RTP, la policía que estaba ahí me dio un trancazo en la cara. Ustedes la vieron y no hicieron nada.

Su rostro reflejaba impotencia y enojo. A su lado, su hija intentaba tranquilizarla y mantener una conversación serena con los oficiales. Los policías, por su parte, permanecían impasibles.

De acuerdo con las autoridades, parte de estas mejoras buscan fortalecer las condiciones de seguridad de los usuarios.

Además, se dará mantenimiento a los cárcamos (sistemas de bombeo que evitan inundaciones dentro de las instalaciones) en las estaciones Pino Suárez, San Antonio Abad, Portales y Ermita.

Las autoridades estiman concluir estas obras antes del 11 de junio, fecha de inauguración del Mundial en la Ciudad de México. También calculan que los trabajos beneficiarán a un promedio de 568 mil usuarios diarios.

Sin embargo, hasta ese momento, pocas personas parecían sentirse beneficiadas.

Entre la multitud encontramos a una pareja con playeras de la Selección Mexicana. Ambos aguardaban con evidente molestia.

—Pinche gobierno de mierda. Te lo digo yo, que ahí trabajo, pero yo intento ayudar a la gente en lugar de robar —afirmó el hombre.

La mujer asentía mientras él continuaba:

—Destruyen el Metro nomás para comprobar sus pinches ingresos. Hay muchos baches que se deben reparar y no les importa. Los ciclistas tienen derecho a ocupar su espacio y ahora, con toda esta gente invadiendo la ciclovía, o me atropellan ellos o les estorbo yo.

Más tarde intentamos entrevistar a un ciclista. Iba con prisa y solo alcanzó a responder:

—Pues son bien culeros, güey.

Le preguntamos a la pareja por qué llevaban la camiseta de la Selección pese a su inconformidad con los preparativos del Mundial.

—Traemos la playera porque al final somos mexicanos. Queremos sentirnos parte de ese orgullo.

Ambos sonrieron ligeramente.

Mientras la ciudad se prepara para recibir al mundo, cientos de usuarios continúan esperando en largas filas que apenas avanzan.

Entre las personas entrevistadas predominó una idea: las mejoras al transporte público son necesarias, pero consideran que no deberían depender de la llegada de un evento internacional. Para muchos usuarios, los problemas de movilidad, mantenimiento e infraestructura existen desde hace años y requieren atención permanente, independientemente de la celebración del Mundial.

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